Un plato tradicional de la cocina taiwanesa con sabores umami y texturas irresistibles

El guiso taiwanés de calamar es una especialidad culinaria que combina la frescura del mar con los sabores intensos y umami de la cocina asiática. Este plato tiene sus raíces en las regiones costeras de Taiwán, donde los pescadores preparaban guisos rápidos con las capturas del día, utilizando ingredientes locales como la salsa hoisin y el cebollino para realzar los sabores naturales del marisco. La tradición de cocinar calamar en guisos se remonta a generaciones, siendo una forma práctica y deliciosa de disfrutar este marisco de textura única.
El sabor de este guiso es una sinfonía de umami, donde la dulzura natural del calamar se combina con la profundidad salada de la salsa hoisin, el toque picante del jengibre y el ajo, y la frescura herbal del cebollino. La textura del calamar, cuando se cocina correctamente, es tierna pero con un agradable mordisco, contrastando con la suavidad de las verduras y la cremosidad ligera del caldo.
La presentación es clave en este plato. Se sirve tradicionalmente en un bol de cerámica profundo, con el calamar y las verduras bien distribuidos, coronado con abundante cebollino fresco picado y unas semillas de sésamo tostadas. El caldo debe verse claro pero aromático, con un color dorado-ámbar proveniente de la salsa hoisin y la salsa de soja. Unas rodajas de chile rojo fresco añaden un toque de color vibrante.
Para lograr la textura perfecta del calamar, es crucial no cocinarlo en exceso. El calamar se cocina rápidamente, generalmente entre 2 y 3 minutos, para mantener su ternura. El secreto del sabor está en el sofrito inicial de ajo, jengibre y cebolla, que crea una base aromática sobre la que se construyen todos los demás sabores.
Este guiso es versátil y se puede adaptar según la temporada y disponibilidad de ingredientes. En Taiwán, es común añadir otros mariscos como camarones o mejillones, o incluso trozos de pescado blanco. Las verduras también pueden variar, incluyendo bok choy, setas shiitake o pimientos morrones para añadir color y textura.
Es un plato ideal para compartir en familia o con amigos, ya que se prepara en una sola olla y se sirve directamente en la mesa. El aroma que desprende durante la cocción es irresistible, prometiendo una experiencia culinaria que transporta directamente a los mercados nocturnos de Taiwán.
Añade 200g de camarones pelados y 200g de mejillones limpios junto con el calamar para un guiso de mariscos completo.
Incorpora 1-2 cucharaditas de pasta de chile o unas gotas de aceite de chile al sofrito inicial para un guiso más picante.
Sirve el guiso sobre fideos de arroz cocidos para convertirlo en un plato de fideos más sustancioso.
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 días. Calienta suavemente en una sartén a fuego medio, añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario.
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