Un postre cremoso y natural con el dulzor de los higos frescos

Este helado de requesón e higo es una deliciosa alternativa a los helados comerciales, elaborado con ingredientes naturales y sin conservantes artificiales. La combinación del requesón, con su textura cremosa y sabor ligeramente ácido, se equilibra perfectamente con la dulzura natural de los higos frescos, creando un postre sofisticado pero accesible para toda la familia.
Los higos, frutos de temporada que alcanzan su punto óptimo a finales del verano y principios del otoño, aportan no solo dulzor sino también una textura interesante cuando se caramelizan ligeramente antes de incorporarlos al helado. Esta receta tiene sus raíces en la tradición mediterránea, donde el requesón se ha utilizado durante siglos en postres y dulces, aprovechando su capacidad para crear texturas suaves y aterciopeladas.
La textura final del helado es notablemente cremosa gracias a la grasa natural del requesón y a la técnica de batido durante el proceso de congelación. A diferencia de los helados comerciales, este no contiene estabilizantes ni emulsionantes artificiales, por lo que es importante seguir los pasos de batido para evitar la formación de cristales de hielo grandes que afectarían la experiencia sensorial.
En cuanto al sabor, se percibe primero la suavidad del requesón, seguida del dulzor caramelizado de los higos, con notas finales de vainilla y un toque cítrico muy sutil del limón. La miel, además de endulzar, aporta matices florales que complementan perfectamente el perfil de sabor de los higos.
Para la presentación, se recomienda servir el helado en copas o cuencos individuales, decorado con rodajas finas de higo fresco, unas hojas de menta y un hilo de miel por encima. También se puede acompañar con galletas crujientes de almendra o con una salsa ligera de caramelo salado para contrastar texturas.
Este helado es ideal para cenas especiales, celebraciones familiares o simplemente para disfrutar de un postre refrescante en los días calurosos. Su elaboración requiere cierta paciencia pero los resultados valen completamente la pena, ofreciendo una experiencia gourmet que impresionará a tus invitados.
Sustituye los higos por 100g de nueces tostadas y picadas, y añade 2 cucharadas de miel de castaño para un sabor más intenso.
Usa requesón sin lactosa y nata vegetal de coco para montar, manteniendo la textura cremosa.
Omite los higos y duplica la cantidad de miel, añadiendo también 50g de almendras laminadas tostadas para textura.
Conservar en un recipiente hermético en el congelador a -18°C. Para servir, dejar a temperatura ambiente 5-10 minutos antes de consumir.
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