Huevos cremosos con zanahorias caramelizadas al horno

Si no quieres que se estropee al final, controla el punto de los huevos en el último paso. El truco está en sacarlos cuando las claras estén cuajadas pero las yemas sigan líquidas, lo que suele pasar entre 8 y 10 minutos de horno. Como cada horno es diferente, míralos a partir del minuto 7 para no pasarte.
Para que las zanahorias queden bien, córtalas en rodajas finas y uniforme (de 1 cm). Así se cocinarán todas a la vez. Al mezclarlas con el aceite, sal, pimienta, ajo y tomillo, asegúrate de que cada rodaja quede bien impregnada. En la fuente, extiéndelas en una sola capa; si se amontonan, se cocerán al vapor en lugar de dorarse.
Hornea las zanahorias a 200°C y dales una vuelta a la mitad del tiempo. Están listas cuando están tiernas y con los bordes ligeramente dorados. Si las sacas antes de tiempo, no habrán desarrollado ese sabor caramelizado que le da todo el gusto al plato.
Al añadir los huevos, haz los huecos con una cuchara con cuidado para no romper las zanahorias ya cocinadas. Casca cada huevo con decisión para que la yema caiga entera en el centro. Si se rompe, no pasa nada, el sabor es el mismo, pero la presentación no será tan bonita.
Mi consejo: sírvelo inmediatamente, directamente en la fuente donde se horneó. El calor residual del recipiente sigue cocinando los huevos, así que si los dejas reposar, las yemas se cuajarán más de lo deseado. El perejil fresco picado al final es el toque que falta, le da frescura.
Si te sobra, guárdalo en la nevera y recaliéntalo suavemente en el microondas o en una sartén tapada con un poco de agua. Las yemas, obviamente, quedarán cuajadas, pero seguirá estando rico. Para variar, puedes añadir un puñado de espinacas frescas justo antes de echar los huevos, o un poco de queso feta desmenuzado sobre las zanahorias.
Añadir un puñado de espinacas frescas justo antes de poner los huevos. Las espinacas se cocinarán con el calor residual y añadirán color y nutrientes.
Añadir una pizca de pimentón ahumado o unas gotas de salsa picante a las zanahorias antes de hornear para un toque de calor.
Espolvorear queso parmesano rallado sobre las zanahorias durante los últimos 5 minutos de cocción para crear una capa crujiente.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar en el horno a 180°C durante 5-7 minutos, aunque las yemas perderán su textura líquida.
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23 de febrero de 2026
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