Una versión cremosa y dorada del clásico hummus, con el toque cálido de la cúrcuma

El hummus de alubias blancas con cúrcuma es una reinterpretación moderna del tradicional hummus de garbanzos que combina la suavidad de las alubias blancas con el vibrante color y sabor de la cúrcuma. Esta versión ofrece una textura más cremosa y delicada que el hummus clásico, ideal para quienes buscan una alternativa más suave pero igualmente nutritiva. La cúrcuma no solo aporta un hermoso tono dorado, sino también sus propiedades antiinflamatorias, convirtiendo este aperitivo en una opción saludable y visualmente atractiva.
Originario de las cocinas del Mediterráneo oriental, el hummus ha evolucionado para incorporar diferentes legumbres y especias. Esta variante con alubias blancas es especialmente popular en las cocinas creativas contemporáneas, donde se valora tanto el sabor como el aspecto visual del plato. La combinación de la cremosidad de las alubias con el aceite de oliva virgen extra crea una base perfecta para realzar el sabor terroso y ligeramente picante de la cúrcuma.
En cuanto a textura, este hummus es excepcionalmente suave y sedoso, casi como una mousse vegetal. La Thermomix garantiza una emulsión perfecta entre los ingredientes, logrando una consistencia homogénea sin grumos. El sabor es equilibrado: las alubias aportan su dulzura natural, el tahini su característico toque a sésamo, el limón su acidez fresca y la cúrcuma su cálido perfil especiado que recuerda ligeramente al jengibre.
Para la presentación, se recomienda servir el hummus en un plato hondo o fuente, creando un surco en el centro donde se verterá un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra. Se puede decorar con pimentón dulce, semillas de sésamo tostadas y perejil fresco picado. La combinación del dorado intenso del hummus con el verde del perejil y el rojo del pimentón crea un contraste visual espectacular.
Este hummus es perfecto como entrante acompañado de pan pita caliente, crudités de verduras frescas o chips de pita crujientes. También funciona excelentemente como salsa para untar en sándwiches o como acompañamiento de platos principales vegetarianos. Su versatilidad lo convierte en un básico para cualquier ocasión, desde cenas informales hasta eventos más formales.
Un consejo importante es dejar reposar el hummus al menos 30 minutos antes de servir para que los sabores se integren completamente. La cúrcuma tiende a intensificar su sabor con el reposo, por lo que el resultado final será aún más armonioso. Si se desea una textura más líquida, se puede ajustar añadiendo un poco más de agua fría durante el procesado.
Añadir 100g de remolacha cocida al procesado para obtener un color rosado vibrante y un sabor ligeramente dulce
Incorporar 1 chile fresco o 1/2 cucharadita de cayena molida para quienes prefieren un toque picante
Añadir un puñado de hierbas frescas (cilantro, menta o eneldo) durante el procesado final
Guardar en recipiente hermético en la nevera. Cubrir la superficie con una fina capa de aceite de oliva para evitar que se seque. Remover antes de servir.
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