Una crema suave y aromática para untar, hecha en Thermomix

Para clavar el punto, céntrate en la emulsión del aceite. Añádelo muy lentamente por el bocal, con la máquina en marcha, como si fuera una mayonesa. Si lo echas de golpe, el hummus puede cortarse o quedar aceitoso.
El segundo punto clave es escurrir muy bien los garbanzos cocidos. Si llevan mucho líquido, el hummus quedará aguado. Para una textura extra suave, puedes pelar algunos de ellos, aunque no es obligatorio.
La agua fría es tu aliada para ajustar la cremosidad. Añádela al final, poco a poco, hasta que la textura sea la que buscas. Si te pasas, no hay vuelta atrás, así que ve con cuidado.
Prueba siempre antes de servir. El sabor del tahini y el limón varía mucho entre marcas. Ajusta la sal, el comino o el zumo de limón hasta que esté a tu gusto. Si el ajo crudo te resulta fuerte, usa medio diente.
Para servirlo, haz un surco en el centro con el dorso de una cuchara. Ese hueco es perfecto para retener el chorrito de aceite de oliva y el pimentón. Déjalo reposar al menos 30 minutos en la nevera; los sabores se integran y mejora. Se conserva bien en frío 3-4 días.
Añadir 1 pimiento rojo asado y pelado a la mezcla base para un sabor ahumado y color anaranjado.
Incorporar 150g de remolacha cocida para obtener un color rosa vibrante y un sabor ligeramente dulce.
Añadir 1 cucharadita de pasta de harissa o 1 chile fresco al gusto para los amantes del picante.
Guardar en un recipiente hermético en la nevera. Cubrir la superficie con una fina capa de aceite de oliva para evitar que se seque.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.