Una bebida refrescante y digestiva con propiedades medicinales

La infusión de hierbabuena es una de las bebidas más antiguas y apreciadas en la cultura mediterránea. Originaria de la región mediterránea y Asia occidental, la hierbabuena (Mentha spicata) ha sido utilizada durante siglos tanto por sus propiedades medicinales como por su refrescante sabor. Esta planta aromática era muy valorada en la antigua Grecia y Roma, donde se utilizaba para aromatizar baños y como ingrediente en banquetes para refrescar el aliento y facilitar la digestión después de comidas copiosas.
El sabor de esta infusión es fresco, mentolado y ligeramente dulce, con notas herbáceas que recuerdan al campo. La hierbabuena libera sus aceites esenciales al contacto con el agua caliente, creando una bebida aromática que estimula los sentidos. La textura es ligera y acuosa, perfecta para hidratar y refrescar el paladar. No contiene cafeína, por lo que puede disfrutarse a cualquier hora del día sin afectar el sueño.
Esta infusión es especialmente beneficiosa para el sistema digestivo. Tradicionalmente se ha utilizado para aliviar malestares estomacales, reducir la hinchazón abdominal y calmar náuseas. Sus propiedades antiespasmódicas ayudan a relajar los músculos del tracto gastrointestinal, mientras que su efecto carminativo favorece la expulsión de gases. Además, tiene propiedades antioxidantes que combaten los radicales libres en el organismo.
Para la presentación, se recomienda servir la infusión en tazas de cerámica blanca o vidrio transparente que permitan apreciar el color verde pálido del líquido. Se puede decorar con una ramita fresca de hierbabuena en el borde de la taza o con una rodaja fina de limón. En verano, esta infusión se puede preparar fría, añadiendo hielo y unas gotas de limón para crear una bebida refrescante ideal para días calurosos.
La preparación es sumamente sencilla y no requiere habilidades culinarias especiales. Lo más importante es utilizar hierbabuena fresca de buena calidad, preferiblemente recién cosechada, ya que así conserva todos sus aceites esenciales y propiedades. Si no se dispone de hierbabuena fresca, se puede utilizar seca, aunque el sabor será ligeramente menos intenso y aromático.
Esta bebida es perfecta para momentos de relax, después de las comidas o cuando se necesita una pausa reconfortante. Se puede endulzar al gusto con miel, azúcar de caña o estevia, aunque muchos prefieren disfrutarla sin endulzantes para apreciar plenamente su sabor natural. En la cultura árabe, la infusión de hierbabuena es un símbolo de hospitalidad y se sirve tradicionalmente a los invitados como gesto de bienvenida.
Añade 2-3 rodajas finas de jengibre fresco durante la infusión para crear una bebida más picante y digestiva
Prepara la infusión normalmente, déjala enfriar y añade hielo y rodajas de limón. Perfecta para el verano
Combina hierbabuena con flores de manzanilla para una bebida relajante ideal para antes de dormir
Guarda la infusión colada en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de las 24 horas para mantener el sabor y propiedades óptimas.
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