Infusión sin cafeína, dulce y versátil para cualquier momento

Antes de ponerte con todo, mira esto: la clave para un buen rooibos es usar agua hirviendo y no tener prisa al infusionar. A diferencia de otros tés, no se amarga si lo dejas más tiempo, así que puedes ajustarlo a tu gusto sin miedo.
Para prepararlo, calienta el agua hasta que hierva y viértela directamente sobre las hojas sueltas. Tapa y deja reposar entre 5 y 7 minutos. Si lo prefieres más intenso, puedes alargarlo hasta 10. Luego, solo tienes que colar y servir.
Su sabor es naturalmente dulce, así que prueba la infusión sola antes de añadir nada. Si quieres darle un toque, una rodaja de naranja o un poco de miel funcionan muy bien. También puedes añadir una ramita de canela o clavo desde el principio para que se infusionen con las hojas y suelten todo su aroma.
Es perfecto para hacer en tetera y tener listo para tomar caliente o frío. Si lo preparas para más de una persona, usa una cucharadita de hojas por taza (unos 250 ml) como referencia, pero ajusta si te gusta más suave o con más cuerpo.
Añade una ramita de canela, 2 clavos de olor y una rodaja de jengibre fresco durante el infusionado para crear una versión cálida y aromática.
Mezcla la infusión de rooibos con leche de coco, cúrcuma, jengibre y una pizca de pimienta negra para una bebida antiinflamatoria.
Añade rodajas de manzana, bayas deshidratadas o cáscara de naranja durante el infusionado para obtener notas frutales naturales.
La infusión preparada se puede guardar en el refrigerador en un recipiente hermético hasta por 3 días. Para servir fría, agitar antes de usar.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.