Una bebida refrescante y aromática con notas dulces y especiadas

La infusión fría de canela es una bebida refrescante que combina el aroma cálido y dulce de la canela con el frescor del agua fría. Esta preparación tiene sus raíces en diversas culturas donde la canela se ha utilizado durante siglos no solo como especia culinaria, sino también por sus propiedades medicinales. La versión fría es perfecta para climas cálidos, ofreciendo una alternativa saludable a las bebidas azucaradas comerciales.
El sabor de esta infusión es delicadamente dulce y especiado, con notas cálidas que recuerdan a postres tradicionales pero sin la pesadez de los lácteos o el exceso de azúcar. La canela libera sus aceites esenciales lentamente en el agua fría, creando un perfil de sabor más suave y menos intenso que cuando se prepara con agua caliente. La textura es ligera y refrescante, perfectamente equilibrada para hidratar mientras se disfruta de un toque aromático.
Esta bebida es versátil y puede adaptarse a diferentes preferencias. Para quienes disfrutan de un sabor más intenso, se puede aumentar la cantidad de canela o dejar infusionar por más tiempo. También se puede combinar con otras especias como el jengibre fresco o la nuez moscada para crear mezclas más complejas. La infusión fría de canela es ideal para preparar en grandes cantidades y tener lista en el refrigerador.
Para la presentación, se recomienda servir en vasos altos con hielo y decorar con una ramita de canela adicional. El color ámbar claro de la bebida contrasta hermosamente con el marrón de la canela, creando una apariencia atractiva y apetitosa. Se puede añadir una rodaja de limón o naranja para un toque cítrico que complementa las notas especiadas.
Desde el punto de vista nutricional, esta infusión es baja en calorías y no contiene azúcares añadidos, lo que la convierte en una excelente opción para quienes buscan reducir su consumo de bebidas azucaradas. La canela aporta antioxidantes y tiene propiedades antiinflamatorias, haciendo de esta bebida no solo deliciosa sino también beneficiosa para la salud.
Es importante destacar que la calidad de la canela influye significativamente en el resultado final. Se recomienda utilizar canela de Ceilán, considerada de mayor calidad y con un sabor más delicado que la canela cassia. La preparación requiere paciencia, ya que el proceso de infusión en frío es más lento pero produce un sabor más equilibrado y menos amargo que la infusión caliente.
Añade 2-3 rodajas finas de jengibre fresco a la infusión base para un toque picante y revitalizante.
Añade la cáscara de una naranja o limón a la infusión para notas cítricas frescas que complementan la canela.
Añade rodajas de manzana o pera a la infusión para un sabor afrutado y naturalmente dulce.
Conservar en jarra tapada en el refrigerador. Consumir dentro de los 3 días para mejor sabor y frescura.
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