Un postre cremoso y aromático de la cocina india

El Kheer es uno de los postres más antiguos y tradicionales de la India, con una historia que se remonta a más de 2.000 años. Originario del subcontinente indio, este arroz con leche se prepara en ocasiones festivas y religiosas, siendo especialmente popular durante festivales como Diwali y Holi. Su nombre deriva del sánscrito 'ksheer', que significa leche, reflejando su ingrediente principal y su naturaleza nutritiva.
Este postre se caracteriza por su textura cremosa y sedosa, donde el arroz se cocina lentamente en leche hasta deshacerse casi por completo. A diferencia del arroz con leche occidental, el Kheer indio utiliza arroz basmati de grano largo, que aporta un aroma distintivo y una textura más ligera. La cocción prolongada permite que el almidón del arroz se libere gradualmente, espesando naturalmente la leche sin necesidad de harinas o espesantes adicionales.
El sabor del Kheer es delicadamente dulce y aromático, con notas de cardamomo, azafrán y frutos secos tostados. La combinación de especias enteras infusionadas durante la cocción crea una profundidad de sabor única, mientras que los pistachos y almendras fileteadas añaden un contraste crujiente. El azafrán, conocido como el 'oro rojo', no solo aporta su característico color dorado sino también un sabor terroso y floral.
La presentación tradicional del Kheer es sencilla pero elegante. Se sirve frío en cuencos individuales o en un gran recipiente para compartir. Se decora generosamente con pistachos picados, almendras fileteadas y pétalos de rosa secos, que añaden color y textura. En ocasiones especiales, se puede espolvorear con hojas de plata comestible (varak) para darle un toque festivo y lujoso.
Este postre es versátil y se adapta a diferentes regiones de la India. En el norte, es común añadir azafrán y frutos secos, mientras que en el sur se prefiere con coco rallado y plátano. La versión que presentamos aquí es la clásica del norte de la India, equilibrada en dulzor y especias, perfecta para cualquier ocasión.
Para obtener los mejores resultados, es fundamental cocinar a fuego lento y con paciencia, removiendo con frecuencia para evitar que se pegue al fondo. La leche debe reducirse lentamente, lo que puede tomar entre 45 minutos y una hora, pero el resultado final vale la espera. El Kheer mejora su sabor después de reposar en el refrigerador, permitiendo que los sabores se integren completamente.
Sustituye el arroz por sémola fina y cocina por menos tiempo (20-25 minutos). Ideal para una versión más rápida.
Añade 100g de coco rallado junto con la leche y reduce la cantidad de frutos secos. Popular en el sur de la India.
Usa leche de almendras o coco en lugar de leche entera, y aceite de coco en lugar de ghee. Endulza con azúcar de coco.
Guarda el Kheer en un recipiente hermético en el refrigerador. Consume dentro de 4 días. No se recomienda congelar ya que puede alterar la textura cremosa.
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