Cordero asado al estilo griego con hierbas aromáticas

El Kleftiko es un plato tradicional griego que debe su nombre a los 'kleftes', bandoleros que robaban corderos y los cocinaban en hornos subterráneos sellados para evitar que el humo delatara su posición. Esta técnica de cocción lenta y sellada permite que la carne se desprenda del hueso con facilidad, absorbiendo todos los sabores de las hierbas y el limón.
La preparación comienza con un adobo de hierbas mediterráneas que incluye orégano, tomillo y romero, combinadas con ajo fresco y jugo de limón. Este marinado no solo aporta sabor, sino que también ayuda a ablandar la carne del cordero, que tradicionalmente se utiliza de la pierna o paletilla. La cocción en papel de aluminio o en una olla sellada crea un ambiente húmedo que mantiene la jugosidad de la carne.
El resultado es una carne tierna que literalmente se deshace al tocarla con el tenedor, con una corteza exterior ligeramente crujiente y un interior jugoso y aromático. Los jugos de cocción se convierten en una salsa natural rica en sabor que impregna las patatas que suelen acompañar este plato. La textura es tan suave que no requiere cuchillo para cortarla.
Para la presentación, se sirve directamente en la mesa dentro del papel de aluminio o en una fuente de barro, abriéndolo ante los comensales para liberar los aromas embriagadores. Tradicionalmente se acompaña con patatas asadas en los mismos jugos, ensalada griega y pan pita para mojar en la salsa. Es un plato que invita a compartir y disfrutar lentamente.
El Kleftiko es perfecto para reuniones familiares o celebraciones especiales donde se busca impresionar con un plato de tradición milenaria. Su cocción lenta permite planificar la comida con anticipación, ya que una vez en el horno requiere poca supervisión. La combinación de sabores mediterráneos transporta directamente a las islas griegas.
Un consejo importante es dejar reposar la carne unos minutos después de sacarla del horno antes de abrir el paquete, para que los jugos se redistribuyan. También se puede añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra al final para realzar los sabores. La versatilidad del plato permite adaptar las hierbas según la temporada y disponibilidad.
Cocinar en slow cooker a temperatura baja durante 8 horas para una carne aún más tierna
Sustituir las hierbas secas por ramitas frescas de romero, tomillo y orégano
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en el horno a 180°C durante 15-20 minutos o en el microondas cubierto.
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