Postre tradicional árabe de queso y kataifi bañado en jarabe

El Knafeh es un postre emblemático de la cocina árabe que se disfruta en todo Oriente Medio, especialmente en Palestina, Líbano, Jordania y Siria. Su origen se remonta a la ciudad palestina de Nablus, donde se prepara con una tradición centenaria. Este dulce se caracteriza por su combinación única de texturas: una base crujiente de kataifi (pasta filo finamente desmenuzada) que envuelve un corazón cremoso de queso, todo bañado en un jarabe de azúcar perfumado con agua de azahar o agua de rosas.
La experiencia sensorial del Knafeh es verdaderamente memorable. Al primer bocado, se percibe el contraste entre la capa exterior dorada y crujiente y el interior suave y derretido del queso. El jarabe, que impregna toda la preparación, aporta un dulzor equilibrado que no resulta empalagoso gracias al toque cítrico del agua de azahar. Los pistachos triturados espolvoreados en la superficie añaden un toque de color vibrante y una textura adicional que complementa perfectamente el conjunto.
La preparación del Knafeh requiere cierta técnica pero los resultados valen cada esfuerzo. Tradicionalmente se cocina en una sartén especial llamada 'saniyyeh' que permite lograr el dorado perfecto en toda la superficie. La clave está en el equilibrio entre el crujiente del kataifi y la cremosidad del queso, así como en la consistencia del jarabe, que debe ser lo suficientemente espeso para adherirse pero no demasiado para no endurecerse al enfriar.
Para presentar el Knafeh de manera tradicional, se sirve caliente directamente de la sartén, cortado en porciones romboidales o cuadradas. La superficie dorada se decora generosamente con pistachos finamente molidos, que no solo añaden belleza visual sino también un sabor a nuez que contrasta con la dulzura del conjunto. En algunos países se acompaña con un vaso de té de menta o café árabe, creando una experiencia gastronómica completa.
Este postre tiene un significado cultural profundo, especialmente durante el mes de Ramadán, donde se consume tradicionalmente para romper el ayuno. También es un elemento central en celebraciones familiares, bodas y festividades religiosas. Su versatilidad permite variaciones regionales: mientras en Nablus se prefiere el queso Nabulsi, en otras regiones se utilizan mezclas de akkawi y mozzarella para lograr la textura ideal.
Un consejo esencial para lograr el Knafeh perfecto es servir inmediatamente después de prepararlo, cuando la capa exterior mantiene su crujiente y el queso está en su punto justo de derretido. Si se deja reposar demasiado tiempo, el jarabe puede ablandar la base. Para quienes prefieren una versión menos dulce, se puede reducir la cantidad de jarabe o utilizar miel como alternativa natural.
Sustituye la mitad del queso por una mezcla de ricotta y nata para obtener un relleno más cremoso.
Prepara porciones individuales en moldes pequeños para muffin, reduciendo el tiempo de horneado a 20-25 minutos.
Usa kataifi vegano, sustituye la mantequilla por aceite de coco y el queso por una mezcla de tofu firme y levadura nutricional.
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, coloca en el horno a 160°C durante 10-15 minutos para recuperar la textura crujiente.
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