Un curry cremoso y aromático de la cocina india

El Korma de Cordero es un plato clásico de la cocina mogol que combina la suavidad de la carne de cordero con una salsa cremosa y especiada. Originario del norte de la India, este plato era preparado originalmente en las cocinas reales para la nobleza, utilizando ingredientes de alta calidad y técnicas de cocción lenta que realzan los sabores.
La textura del korma es suave y sedosa, con la carne de cordero tan tierna que se deshace en la boca. La salsa, elaborada con yogur, crema de coco y una mezcla de especias tostadas, envuelve cada trozo de carne con un sabor equilibrado que no es demasiado picante pero sí profundamente aromático. Las notas de cardamomo, canela y clavo se complementan con el dulzor natural de la cebolla caramelizada.
Para preparar un auténtico korma, es fundamental tostar las especias enteras antes de molerlas, lo que libera sus aceites esenciales y potencia su aroma. La cocción lenta permite que la carne absorba todos los sabores de la salsa, resultando en un plato que mejora con el tiempo, siendo incluso más sabroso al día siguiente.
La presentación tradicional incluye espolvorear cilantro fresco picado y almendras fileteadas tostadas sobre el korma antes de servir. Se acompaña perfectamente con arroz basmati perfumado o naan recién horneado para aprovechar cada gota de la deliciosa salsa.
Este plato es ideal para ocasiones especiales donde se desea impresionar a los invitados con sabores auténticos y sofisticados. Aunque requiere tiempo y atención a los detalles, el resultado final justifica ampliamente el esfuerzo, ofreciendo una experiencia culinaria memorable.
Para quienes prefieren versiones más ligeras, se puede reducir la cantidad de crema de coco o utilizar yogur griego bajo en grasa, aunque esto alterará ligeramente la textura cremosa característica del plato.
Sustituye el cordero por 800g de pechuga de pollo cortada en trozos. Reduce el tiempo de cocción a 30-40 minutos.
Reemplaza la carne por una mezcla de verduras como patatas, zanahorias, guisantes y coliflor. Cocina las verduras hasta que estén tiernas.
Añade 50g de anacardos remojados y triturados a la salsa para una textura más cremosa y un sabor a nuez.
Guarda el korma de cordero en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego lento en una cazuela, añadiendo un poco de agua si la salsa está demasiado espesa.
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