Clásica lasaña italiana con salsa boloñesa y bechamel cremosa

La lasaña de carne es uno de los platos más emblemáticos de la cocina italiana, con orígenes que se remontan a la antigua Roma. Esta versión tradicional combina capas de pasta al huevo con una rica salsa boloñesa y una cremosa bechamel, todo gratinado con queso parmesano y mozzarella. La lasaña representa la esencia de la comida casera italiana, donde cada familia guarda su receta secreta transmitida de generación en generación.
El sabor de esta lasaña es profundamente satisfactorio, con la carne picada aportando un sabor terroso y carnoso que se equilibra perfectamente con la dulzura natural de las cebollas y zanahorias. La salsa de tomate añade acidez y frescura, mientras que las hierbas aromáticas como el orégano y la albahaca proporcionan notas mediterráneas características. La bechamel crea una textura suave y cremosa que une todas las capas armoniosamente.
La textura es una de las características más destacadas de esta lasaña. Las láminas de pasta deben quedar al dente, ofreciendo cierta resistencia al morder, mientras que la carne picada proporciona una sensación jugosa y la bechamel fundente. El queso gratinado en la superficie forma una costra dorada y crujiente que contrasta deliciosamente con las capas interiores más suaves.
Para la presentación, se recomienda servir la lasaña directamente en la fuente de horno para mantener el calor. Cortar porciones generosas que muestren claramente las distintas capas. Decorar con hojas frescas de albahaca y un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir. Acompañar con una ensalada verde simple para equilibrar la riqueza del plato. Dejar reposar 10 minutos después de hornear para que las capas se asienten y sea más fácil cortar porciones limpias.
Sustituir la carne picada por una mezcla de champiñones, berenjenas y calabacín salteados. Añadir espinacas frescas entre las capas.
Usar carne de pollo picada en lugar de ternera. Añadir espinacas y queso ricotta entre las capas para mayor cremosidad.
Utilizar láminas de pasta sin gluten y harina de maíz para la bechamel. Verificar que todos los ingredientes sean aptos para celíacos.
Dejar enfriar completamente, cubrir con film transparente y refrigerar. Calentar en horno a 160°C durante 20-25 minutos o en microondas cubierto.