Un clásico elegante de pescado blanco con salsa de mantequilla y puré cremoso

El lenguado a la mantequilla es un plato clásico de la cocina francesa que combina la delicadeza del pescado blanco con la riqueza de una salsa de mantequilla reducida. Este plato representa la esencia de la haute cuisine, donde la simplicidad de los ingredientes se transforma en una experiencia gastronómica sofisticada. El lenguado, conocido por su carne blanca y firme, se cocina a la perfección para mantener su textura tierna y su sutil sabor a mar.
El puré de patata que acompaña este plato no es cualquier puré, sino una versión cremosa y suave que actúa como el lienzo perfecto para la salsa de mantequilla. Preparado con patatas harinosas y abundante mantequilla, este puré tiene una textura sedosa que complementa la delicadeza del pescado. La combinación de ambos elementos crea un equilibrio perfecto entre la ligereza del mar y la riqueza de la tierra.
La salsa de mantequilla, conocida en francés como 'beurre blanc', es el alma de este plato. Se prepara reduciendo vino blanco y chalotas, luego emulsionando mantequilla fría para crear una salsa suave y brillante con un toque ácido que corta la grasa. Esta técnica requiere atención y paciencia, pero el resultado es una salsa que envuelve el pescado con suavidad y elegancia.
Para la presentación, se recomienda colocar una porción generosa de puré en el centro del plato, sobre él el filete de lenguado y finalmente napar con la salsa de mantequilla. Se puede decorar con perejil fresco picado y unas rodajas finas de limón. Este plato es ideal para una cena especial donde se busca impresar con sabores refinados pero no excesivamente complicados.
El lenguado a la mantequilla tiene sus raíces en las regiones costeras de Francia, donde los pescadores preparaban este pescado plano con los ingredientes más básicos: mantequilla, limón y hierbas. Con el tiempo, los chefs franceses refinaron la técnica, creando la salsa emulsionada que hoy conocemos. Es un plato que demuestra cómo la cocina francesa transforma ingredientes humildes en algo extraordinario.
Para los amantes del vino, este plato pide a gritos un blanco fresco y mineral. Un Chablis o un Sancerre complementan perfectamente la delicadeza del pescado y cortan la riqueza de la mantequilla. Sirve este plato inmediatamente después de prepararlo para disfrutar del contraste de temperaturas entre el pescado caliente y la salsa apenas tibia.
En lugar de la salsa emulsionada, pasa los filetes por harina antes de freírlos en mantequilla. Termina con mantequilla derretida, jugo de limón y perejil picado.
Añade 4 dientes de ajo asados al puré de patata para un sabor más intenso y aromático.
Sustituye parte de la mantequilla en el puré por caldo de verduras y usa menos mantequilla para cocinar el pescado.
Guarda el lenguado, la salsa y el puré por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. El lenguado y la salsa se deben consumir en 24 horas. El puré se puede recalentar añadiendo un poco de leche para recuperar la cremosidad.
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