Filetes de lenguado dorados con salsa de tomate y espinacas salteadas

Si es la primera vez que la haces, ojo con el tiempo de cocción del lenguado. Es un pescado muy fino y se pasa en un momento. Lo ideal es que esté justo hecho, para que no se seque. Para eso, asegúrate de que el aceite esté bien caliente antes de poner los filetes y respeta los 2-3 minutos por cada lado que marca la receta. Si los filetes son muy gruesos, añade medio minuto más, pero no mucho más. El punto perfecto es cuando la carne se desprende fácilmente con el tenedor pero aún está jugosa.
Otro punto clave es la salsa marinera. No te saltes el paso de dejar reducir el vino blanco a la mitad; es lo que le quita el alcohol y le da fondo. Después, cuando añadas el caldo, déjala cocinar a fuego lento esos 15 minutos completos. Así se integran todos los sabores y espesa lo justo para que cubra bien el pescado sin ser un caldo aguado.
Para el lenguado, el truco de pasarlo por harina es fundamental. No solo para que se dore bien, sino porque esa capa fina ayuda a que no se deshaga al manipularlo y crea una textura más agradable. Sacude bien el exceso de harina antes de ponerlo en la sartén, o se quemará y quedará una masa pegajosa.
Con las espinacas es todo velocidad. Se hacen en el último momento, justo antes de montar el plato. Si las dejas reposar, sueltan agua y se ponen mustias. Aprovecha la misma sartén del pescado (con su aceite y sus jugos) para darles más sabor. La nuez moscada, aunque sea una pizca, marca la diferencia y combina muy bien con el pescado blanco.
Mi consejo para que todo salga a tiempo: empieza por la salsa. Mientras se cocina a fuego lento, puedes preparar el pescado y las espinacas. Así, cuando el lenguado esté listo, solo tendrás que saltear las verduras un par de minutos y montar. Sirve todo inmediatamente, con la salsa bien caliente. Si por algún motivo tienes que esperar, tapa el lenguado con un papel de aluminio y mantenlo en un sitio templado, pero no lo metas en el horno o seguirá cociéndose.
Añade gambas, mejillones y calamares a la salsa marinera para crear un guiso de mariscos más completo.
Omite la harina y cocina el lenguado al vapor en lugar de freírlo. Usa menos aceite para las espinacas.
Añade una guindilla o un poco de pimentón picante a la salsa marinera para darle un toque picante.
Guarda por separado el lenguado, la salsa y las espinacas en recipientes herméticos. Calienta suavemente antes de servir.
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23 de febrero de 2026
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