Una versión vegana del clásico pulled pork, con lentejas cocidas lentamente en salsa de vino tinto

Este plato reinventa el clásico pulled pork norteamericano con una versión completamente vegana que sorprende por su textura y sabor. Las lentejas, cocinadas lentamente en una slow cooker, se deshacen hasta alcanzar una textura similar a la carne desmenuzada, absorbiendo todos los sabores de la rica salsa de vino tinto.
La combinación de especias como el pimentón ahumado, el comino y el orégano crea un perfil de sabor profundo y complejo que recuerda a las barbacoas tradicionales, pero con el toque mediterráneo que aporta el vino tinto español. El proceso de cocción lenta permite que todos los ingredientes se integren perfectamente, desarrollando matices que no se conseguirían con métodos de cocción más rápidos.
La textura final es increíblemente satisfactoria: las lentejas se deshacen fácilmente con un tenedor, creando hebras similares a la carne desmenuzada, mientras que la salsa espesa y aromática cubre cada porción. El resultado es un plato reconfortante, perfecto para días fríos o cuando se busca algo sustancioso pero saludable.
Para la presentación, se recomienda servir sobre una cama de puré de patatas cremoso o dentro de panecillos brioche tostados, acompañado de ensalada de col crujiente. La salsa restante puede utilizarse para mojar o para acompañar con patatas asadas. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir realza todos los aromas.
Este plato demuestra que la cocina vegana puede ser igual de reconfortante y sabrosa que la tradicional, ofreciendo una alternativa rica en proteínas y fibra. Es ideal para compartir en reuniones familiares o para preparar con antelación, ya que sabe aún mejor al día siguiente.
La versatilidad de esta receta permite múltiples variaciones: se puede sustituir el vino tinto por cerveza negra para un sabor más terroso, o añadir chiles chipotle para un toque picante. Las lentejas pardinas son ideales por su capacidad para mantener la forma inicial pero deshacerse perfectamente tras la cocción prolongada.
Sustituir el vino tinto por 250 ml de cerveza negra para un sabor más terroso y profundo.
Añadir 1-2 chiles chipotle en adobo picados junto con las especias para un toque ahumado y picante.
Incorporar 200 g de setas portobello picadas al sofrito para añadir textura carnosa y sabor umami.
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético en nevera. Calentar en microondas o a fuego bajo añadiendo un poco de agua si es necesario.
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