Un asado jugoso con una guarnición refrescante de pepino

Lo que más se nota en el resultado final es que el lomo esté bien sellado al principio y que luego se cocine a temperatura más baja. Si no lo secas bien con papel de cocina antes de untarlo con aceite, no formará esa costra dorada que lo mantiene jugoso por dentro. Mi consejo es no saltarte el precalentado a 200°C y respetar esos primeros 20 minutos de asado inicial.
El punto de la carne es clave. Después de bajar el horno a 180°C, añade el ajo sin pelar y las ramitas de tomillo restantes a la bandeja. Cocina entre 30 y 40 minutos más, pero no te guíes solo por el tiempo: usa un termómetro de cocina. El centro debe marcar 65-70°C. Si no tienes termómetro, haz un corte fino en la parte más gruesa; el jugo debe salir claro, no rosado.
Aquí viene un paso que muchos pasan por alto y luego se arrepienten: el reposo. Saca el lomo, cúbrelo ligeramente con papel de aluminio y déjalo en una tabla 10 minutos. Si lo cortas enseguida, perderá todos sus jugos. Aprovecha ese tiempo para hacer la salsa, desglasando la bandeja con vino blanco y caldo de verduras. Raspa bien los fondos caramelizados, que son puro sabor.
Para el pepino, córtalo en rodajas finas y mézclalo con el aliño de aceite, vinagre y miel mientras la carne está en el horno. Así se marina y queda crujiente, ofreciendo un contraste fresco. Si no tienes vinagre de vino blanco, puedes usar uno de manzana, pero la nota será ligeramente más afrutada.
Al servir, corta el lomo en rodajas gruesas, de unos 2 cm. Si lo cortas más fino, puede secarse. Sirve con el pepino escurrido y la salsa caliente por encima. Si te sobra, guarda la carne entera (no en rodajas) en la nevera y recaliéntala suavemente en el horno cubierta, para que no se seque.
Añadir patatas baby cortadas por la mitad a la bandeja del horno durante los últimos 40 minutos de cocción.
Añadir 1 cucharada de miel y 1 cucharada de mostaza de Dijon a la mezcla de aceite para untar el lomo.
Incluir zanahorias baby, cebolla roja en gajos y calabacín en la bandeja del horno.
Guardar la carne y el pepino por separado en recipientes herméticos. La carne se puede recalentar suavemente en el horno a 150°C cubierta con papel de aluminio. El pepino es mejor consumirlo fresco.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.