Un clásico americano con queso cheddar y parmesano

El Mac and Cheese es un plato icónico de la cocina americana que ha conquistado paladares en todo el mundo. Su origen se remonta a finales del siglo XVIII, cuando Thomas Jefferson regresó de Italia con una máquina para hacer pasta y sirvió un plato similar en la Casa Blanca. Con el tiempo, este plato evolucionó hasta convertirse en el reconfortante y cremoso macarrones con queso que conocemos hoy, especialmente popular en Estados Unidos durante la Gran Depresión por su asequibilidad y valor nutritivo.
La versión que presentamos combina la textura al dente de los macarrones con una salsa de queso extraordinariamente cremosa. El queso cheddar aporta un sabor intenso y ligeramente picante, mientras que el parmesano añade un toque salado y umami que eleva el conjunto. La mezcla de quesos se funde perfectamente con la bechamel, creando una salsa sedosa que cubre cada pieza de pasta de manera uniforme.
La textura es un elemento crucial en este plato: los macarrones deben estar cocidos al dente para mantener cierta firmeza que contraste con la suavidad de la salsa. El pan rallado tostado en la superficie proporciona un crujiente delicioso que rompe con la cremosidad del interior, creando una experiencia sensorial completa en cada bocado.
Para la presentación, recomendamos servir el Mac and Cheese directamente en la fuente de horno donde se ha gratinado, manteniendo así el calor y la textura crujiente de la superficie. Se puede adornar con perejil fresco picado y una pizca de pimentón dulce para añadir color. Es ideal servirlo inmediatamente después de sacarlo del horno, cuando la salsa está en su punto máximo de cremosidad.
Este plato es perfecto para reuniones familiares, cenas informales o cuando se busca un alimento reconfortante. Su versatilidad permite numerosas variaciones, desde añadir panceta crujiente hasta incorporar vegetales como brócoli o espinacas. La clave está en el equilibrio entre los quesos y la cocción perfecta de la pasta.
Para los amantes del queso, este Mac and Cheese representa la máxima expresión de cremosidad y sabor. Es un plato que evoca nostalgia y comodidad, ideal para compartir en momentos especiales o simplemente para disfrutar de una deliciosa comida casera que satisface tanto a niños como a adultos.
Añade 150g de panceta cortada en trozos pequeños y dorada previamente. Mezcla con la pasta antes de añadir la salsa.
Incorpora 200g de brócoli cocido al vapor y cortado en floretes pequeños junto con la pasta.
Añade una cucharadita de pimentón picante o unas gotas de salsa tabasco a la salsa de queso para darle un toque picante.
Deja enfriar completamente, cubre con film transparente o transfiere a un recipiente hermético. Calienta en el horno a 180°C durante 15-20 minutos o en el microondas removiendo cada minuto.
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