Tradicional plato norteño de carne seca desmenuzada con huevo

La machaca con huevo es un plato emblemático del norte de México, especialmente de los estados de Sonora, Chihuahua y Nuevo León. Su origen se remonta a las prácticas de conservación de carne de los vaqueros y ganaderos, quienes secaban la carne al sol para poder transportarla durante largas jornadas. Esta carne seca, conocida como 'cecina' o 'carne seca', se desmenuza o 'machaca' para crear el ingrediente principal de este delicioso platillo.
El sabor de la machaca es intenso y ahumado, con notas saladas que se equilibran perfectamente con la suavidad del huevo. La textura es interesante: la carne desmenuzada ofrece una resistencia ligera al masticar, mientras que el huevo aporta cremosidad. Los chiles verdes y la cebolla añaden un toque fresco y picante que realza todos los sabores.
Para preparar una auténtica machaca, es fundamental usar carne de res de buena calidad, preferiblemente cortes magros como lomo o falda. El proceso de secado tradicional puede sustituirse por carne seca comercial, pero los puristas prefieren hacer su propia cecina. La cocción debe ser a fuego medio para que los sabores se integren sin quemar los ingredientes.
La presentación tradicional es en un plato hondo o extendido, acompañado de tortillas de harina calientes. Se puede decorar con rodajas de aguacate, queso fresco desmoronado y salsa picante al gusto. El contraste de colores entre el dorado del huevo, el marrón de la carne y el verde de los chiles hace que el plato sea visualmente atractivo.
Este plato es ideal para desayunos fuertes o comidas familiares, ya que es nutritivo y llenador. Su versatilidad permite adaptarlo a diferentes gustos: se puede hacer más picante añadiendo chiles serranos o más suave usando pimientos morrones. La machaca también se puede preparar sin huevo para quienes prefieren una versión más ligera.
Un consejo importante es desmenuzar bien la carne seca antes de cocinarla, para que se integre uniformemente con el huevo. También se recomienda usar manteca de cerdo o aceite con buen punto de humo para freír, ya que esto aporta un sabor auténtico. Servir inmediatamente después de cocinar garantiza que el huevo mantenga su textura cremosa.
Añade pimiento morrón, zanahoria y ejotes picados junto con la cebolla para una versión más vegetariana.
Incorpora chile colorado molido y comino para un sabor más profundo y especiado.
Sirve sobre una cama de frijoles refritos para un plato más completo y sustancioso.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar en sartén a fuego medio, añadiendo un poco de agua si está muy seco.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.