Deliciosos bollitos esponjosos con el toque cálido de la canela y el crujiente de las almendras

Las magdalenas de canela y almendra son un clásico de la repostería española que combina la suavidad de una magdalena tradicional con los aromas cálidos de la canela y el sabor tostado de las almendras. Este postre tiene sus raíces en la tradición mediterránea, donde la almendra ha sido un ingrediente fundamental durante siglos, especialmente en la repostería navideña y de celebraciones familiares.
La textura de estas magdalenas es perfectamente equilibrada: esponjosa y húmeda en el interior, con una corteza ligeramente crujiente en la superficie que se complementa con las almendras laminadas tostadas. El aroma de la canela se libera al abrir el horno, creando una experiencia sensorial que anticipa el delicioso sabor que está por venir.
El sabor es una armonía perfecta entre la dulzura suave del bizcocho, el calor especiado de la canela y el toque ligeramente amargo y tostado de las almendras. Cada bocado ofrece diferentes texturas: la miga tierna, los trocitos de almendra crujientes y la superficie dorada que se deshace en la boca.
Para la presentación, se recomienda espolvorear azúcar glas por encima justo antes de servir, lo que añade un toque de dulzor extra y una apariencia elegante. También se pueden decorar con una almendra entera en la parte superior de cada magdalena antes de hornear, creando un efecto visual muy atractivo.
Estas magdalenas son perfectas para acompañar con una taza de café o té por la tarde, ya que su sabor no es excesivamente dulce y combina maravillosamente con bebidas calientes. La canela, además de aportar su característico sabor, tiene propiedades digestivas que hacen de este postre una opción más ligera de lo que parece.
En cuanto a conservación, mantienen su frescura durante varios días si se guardan en un recipiente hermético, lo que las hace ideales para preparar con antelación para reuniones familiares o como merienda para toda la semana. Son versátiles y se pueden adaptar fácilmente añadiendo otros frutos secos o especias según el gusto personal.
Sustituye la harina de trigo por harina de almendra completa y añade 1 cucharadita de goma xantana para mejorar la textura.
Reemplaza los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua, y usa mantequilla vegetal y leche de almendra.
Añade 50g de chocolate negro picado a la masa y reduce las almendras laminadas a 30g.
Dejar enfriar completamente antes de guardar. Colocar en un recipiente hermético con papel absorbente en el fondo. No refrigerar para mantener la textura esponjosa.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.