Deliciosas magdalenas esponjosas con el toque picante del jengibre y el sabor tostado de las avellanas

Las magdalenas de jengibre y avellana son un postre tradicional español con un toque moderno que combina la suavidad de la masa esponjosa con el picante cálido del jengibre y el sabor tostado de las avellanas. Este dulce tiene sus raíces en la repostería mediterránea, donde las magdalenas han sido durante siglos un elemento básico en desayunos y meriendas, pero con esta variante se añade un toque especial que las hace perfectas para cualquier ocasión.
La textura de estas magdalenas es absolutamente perfecta: esponjosa por dentro con una corteza ligeramente crujiente en la parte superior. El jengibre aporta un toque picante y aromático que se equilibra maravillosamente con la dulzura de la masa, mientras que las avellanas tostadas añaden un contraste crujiente y un sabor a nuez que complementa todos los demás ingredientes.
El aroma que desprenden estas magdalenas mientras se hornean es simplemente irresistible, llenando la cocina con notas de canela, jengibre y avellanas tostadas. Cada bocado ofrece una experiencia sensorial completa, donde primero se aprecia la textura esponjosa, luego el sabor dulce de la masa, seguido del calor del jengibre y finalmente el crujiente de las avellanas.
Para la presentación, se recomienda espolvorear un poco de azúcar glas por encima justo antes de servir, lo que añade un toque visual elegante y un contraste de texturas. También se pueden decorar con trocitos de avellana tostada o con un poco de jengibre cristalizado para realzar aún más los sabores principales.
Estas magdalenas son versátiles y se pueden disfrutar tanto frías como templadas, aunque personalmente recomiendo comerlas cuando aún están ligeramente calientes para apreciar toda su esponjosidad. Son perfectas para acompañar con un café con leche por la mañana o con un té de especias por la tarde.
En cuanto a consejos de preparación, es fundamental no sobremezclar la masa para mantener la textura esponjosa, y dejar reposar la masa en la nevera durante al menos 30 minutos antes de hornear para que los sabores se integren mejor. También es importante tostar bien las avellanas para potenciar su sabor y facilitar su pelado.
Sustituye los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua, la mantequilla por aceite de coco y la leche por bebida vegetal.
Usa harina de almendra o mezcla de harinas sin gluten en lugar de harina de trigo.
Añade 100g de chocolate negro picado a la masa junto con las avellanas para un toque chocolateado.
Guarda las magdalenas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Se conservan bien hasta 4 días. También se pueden congelar hasta 3 meses.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.