Magdalenas esponjosas con el toque del jengibre y avellanas tostadas

La diferencia entre que quede bien o perfecta está en no sobremezclar la masa. Una vez añadas los ingredientes secos a los húmedos, hazlo con movimientos envolventes y solo hasta que se integren. Si la trabajas en exceso, el gluten se desarrolla demasiado y las magdalenas quedarán densas y gomosas, perdiendo esa esponjosidad que buscamos.
Otro punto clave es la mantequilla: debe estar a temperatura ambiente para que al batirla con el azúcar se forme una crema pálida y esponjosa. Si está fría, no incorporará aire y la textura final será más compacta. Bátela bien durante esos 3-4 minutos que indica la receta; es la base de la esponjosidad.
Respecto a las avellanas, tóstalas bien. No las saltes. Esos 5 minutos en la sartén sin aceite potencian mucho su sabor y las hacen más crujientes. Déjalas enfriar antes de picarlas e incorporarlas a la masa, para que no se ablanden. Reserva unas pocas enteras o en trozos grandes para decorar al final, quedan mucho mejor que si todas van dentro de la masa.
A la hora de hornear, llena los papeles solo hasta 2/3 de su capacidad. Si los llenas demasiado, la masa se desbordará al crecer. El tiempo de 18-20 minutos a 180°C es orientativo. El truco infalible es el palillo: sácalas cuando al pincharlas en el centro, este salga completamente limpio. Si sacas miga húmeda, necesitan un par de minutos más.
Sobre el glaseado, es totalmente opcional. Si lo haces, espera a que las magdalenas estén completamente frías. Si las bañas cuando aún están tibias, el glaseado se derretirá y se volverá transparente. Para la consistencia ideal, empieza con las 2 cucharadas de leche y añade más gota a gota solo si lo ves necesario. Es más fácil arreglar un glaseado espeso que uno demasiado líquido que se escurra por los lados.
Un último consejo: si tienes tiempo, deja reposar la masa tapada en la nevera unos 30 minutos antes de hornear. Esto ayuda a que los sabores del jengibre y la canela se integren mejor y a que la masa esté más firme, lo que suele dar una subida más uniforme en el horno.
Sustituye los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua, la mantequilla por aceite de coco y la leche por bebida vegetal.
Usa harina de almendra o mezcla de harinas sin gluten en lugar de harina de trigo.
Añade 100g de chocolate negro picado a la masa junto con las avellanas para un toque chocolateado.
Guarda las magdalenas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Se conservan bien hasta 4 días. También se pueden congelar hasta 3 meses.
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23 de febrero de 2026
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