Puré de plátanos verdes con cebolla salteada

El mangú es uno de los platos más emblemáticos de la República Dominicana, considerado el desayuno nacional pero también consumido como plato principal en cualquier momento del día. Su origen se remonta a la época colonial, cuando los esclavos africanos adaptaron sus tradiciones culinarias con los ingredientes disponibles en la isla, creando este nutritivo y reconfortante puré de plátanos verdes.
La textura del mangú es suave, cremosa y ligeramente densa, similar a un puré de papas pero con un sabor más terroso y distintivo. Los plátanos verdes aportan un sabor neutro que se complementa perfectamente con el sofrito de cebolla morada, creando un contraste entre la suavidad del puré y el toque salado y ligeramente dulce de las cebollas caramelizadas.
Tradicionalmente, el mangú se sirve acompañado de los famosos "tres golpes": huevos fritos, queso frito y salami dominicano, aunque en su versión vegana se puede acompañar con aguacate, tomate y cebolla en rodajas. La presentación clásica consiste en colocar el mangú en el centro del plato, cubrirlo con las cebollas salteadas y rodearlo con los acompañamientos.
Para lograr la textura perfecta, es fundamental cocinar los plátanos hasta que estén muy blandos y machacarlos inmediatamente después de escurrir el agua de cocción, mientras aún están calientes. El agua de cocción se reserva para ajustar la consistencia, ya que contiene almidón que ayuda a mantener la cremosidad del puré.
Este plato es una excelente fuente de carbohidratos complejos, fibra y potasio, siendo ideal para deportistas o personas que necesitan energía sostenida a lo largo del día. Su versatilidad permite adaptarlo a diferentes gustos y preferencias dietéticas, manteniendo siempre su esencia tradicional.
El mangú representa la identidad cultural dominicana y es un plato que une a las familias alrededor de la mesa, especialmente en las mañanas dominicales. Su preparación sencilla y su sabor reconfortante lo han convertido en un ícono de la gastronomía caribeña, apreciado tanto por locales como por visitantes.
Agrega 2 dientes de ajo machacados al agua de cocción de los plátanos para un sabor más aromático.
Sustituye parte del agua de cocción por leche de coco para un mangú más cremoso y con sabor tropical.
Incorpora zanahoria rallada o calabacín picado al sofrito de cebolla para añadir más nutrientes y color.
Guardar el mangú en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, agregar un poco de agua o caldo y calentar a fuego medio revolviendo constantemente hasta recuperar la textura cremosa.
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