Deliciosas galletas navideñas de manteca de cerdo

Los mantecados son unas galletas tradicionales españolas que se consumen especialmente durante la época navideña. Su origen se remonta a Andalucía, donde se elaboraban con los excedentes de la matanza del cerdo. La manteca de cerdo es el ingrediente clave que les da su nombre y su textura característica, creando una galleta que se deshace en la boca con un sabor suave y delicado.
La textura de los mantecados es única: crujiente por fuera pero extremadamente tierna y quebradiza por dentro. Esta característica se logra gracias a la manteca de cerdo, que al mezclarse con la harina crea una masa muy fina y delicada. El sabor es sutilmente dulce, con notas de canela y a veces anís, que complementan perfectamente la riqueza de la manteca.
La presentación tradicional incluye espolvorear los mantecados con ajonjolí antes de hornearlos, lo que añade un toque crujiente y visualmente atractivo. También es común decorarlos con azúcar glasé una vez fríos, creando un contraste de texturas y sabores. Se suelen servir en bandejas de madera o en platos de cerámica, acompañados de un vaso de vino dulce o una infusión caliente.
Para lograr los mejores resultados, es fundamental trabajar la masa con las manos frías y no amasarla en exceso, ya que esto podría desarrollar el gluten y hacer que los mantecados queden duros. El reposo de la masa en la nevera es otro paso crucial que permite que la manteca se solidifique ligeramente, facilitando el moldeado y mejorando la textura final.
Los mantecados son más que un simple postre: representan la tradición, la familia y las celebraciones navideñas en España. Cada región tiene sus variantes, pero la esencia permanece igual: galletas sencillas, hechas con ingredientes humildes, que evocan recuerdos de infancia y reuniones familiares alrededor de la mesa durante las fiestas.
Sustituye 100g de harina por harina de almendra y añade 50g de almendras molidas a la masa.
Añade 30g de cacao en polvo a la harina y sustituye el ajonjolí por virutas de chocolate.
Sustituye la manteca de cerdo por margarina vegetal o aceite de coco solidificado.
Guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente, separando las capas con papel de hornear. No refrigerar.