El oro líquido de la cocina, perfecto para freír a alta temperatura

La mantequilla clarificada, también conocida como ghee en la cocina india, es un ingrediente fundamental en muchas tradiciones culinarias. Se obtiene al eliminar el agua y los sólidos lácteos de la mantequilla, dejando solo la grasa pura de la leche. Este proceso no solo aumenta su punto de humo (hasta 250°C), sino que también la hace más estable para almacenar y cocinar a altas temperaturas sin quemarse.
Su sabor es intensamente mantecoso pero con notas tostadas y avellanadas que desarrolla durante el proceso de clarificación. La textura es líquida y dorada cuando está caliente, y se solidifica en una consistencia cremosa y suave a temperatura ambiente. A diferencia de la mantequilla común, no contiene lactosa ni caseína, lo que la hace más tolerable para algunas personas con sensibilidad a los lácteos.
En la cocina francesa, la mantequilla clarificada es esencial para preparar salsas emulsionadas como la holandesa y la bearnesa, así como para saltear vegetales y proteínas sin que se quemen. En la cocina india, el ghee se utiliza tanto para cocinar como para rituales religiosos, y se valora por sus propiedades ayurvédicas.
Para presentarla, puedes verterla caliente en frascos de vidrio esterilizados, dejando que se enfríe y solidifique naturalmente. Se puede decorar con hierbas aromáticas como romero o tomillo, o con especias como pimienta negra en grano. Almacenada correctamente, dura meses sin refrigerar, manteniendo todas sus propiedades y sabor.
La versatilidad de la mantequilla clarificada la convierte en un básico imprescindible en cualquier cocina. Desde dorar papas hasta preparar postres, su uso eleva cualquier preparación con ese sabor característico que solo la grasa de mantequilla pura puede ofrecer.
Añade hierbas como romero, tomillo o especias como cardamomo y clavo durante el proceso de clarificación para infusionar sabores.
Incorpora dientes de ajo pelados al derretir la mantequilla para obtener un producto perfecto para saltear vegetales o mariscos.
Almacenar en un lugar fresco, seco y oscuro. No requiere refrigeración si se mantiene en condiciones adecuadas. En climas muy cálidos, se puede refrigerar para mayor duración.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.