Guiso tradicional vasco de bonito y patatas

El marmitako es un guiso tradicional vasco que nació en los barcos pesqueros del Cantábrico, donde los pescadores preparaban esta receta con el bonito recién capturado. Su nombre proviene de la marmita, la olla donde se cocinaba a bordo, y representa la esencia de la cocina marinera del norte de España.
Este plato destaca por su sabor intenso y marino, donde el bonito fresco se combina con patatas y pimientos en un caldo aromático. La textura del pescado es firme pero tierna, mientras que las patatas se deshacen ligeramente aportando cuerpo al guiso. Los pimientos verdes y el pimentón añaden un toque dulce y ahumado que complementa perfectamente el sabor del pescado.
La clave del marmitako está en la calidad del bonito, que debe ser fresco y de temporada, preferiblemente capturado entre julio y octubre. Las patatas se cocinan hasta que están tiernas pero no se deshacen completamente, manteniendo su forma y aportando consistencia al guiso. El sofrito de cebolla, ajo y pimiento es fundamental para crear la base de sabor.
Para la presentación, se sirve en cuencos hondos o platos soperos, espolvoreado con perejil fresco picado. Tradicionalmente se acompaña con buen pan para mojar en el caldo. El color anaranjado del guiso, proveniente del pimentón, contrasta bellamente con el verde del perejil.
Este plato es ideal para días frescos o como comida reconfortante familiar. Su preparación es sencilla pero requiere atención en los tiempos de cocción para que cada ingrediente mantenga sus mejores cualidades. El resultado es un guiso equilibrado donde ningún sabor domina sobre los demás.
El marmitako se puede preparar con antelación, ya que mejora de sabor al reposar. Sin embargo, el bonito debe añadirse en el último momento para que no se cocine en exceso y mantenga su textura firme y jugosa.
Sustituye el bonito por atún fresco, ajustando el tiempo de cocción según el grosor del pescado.
Añade 2 tomates maduros pelados y picados al sofrito para una versión más jugosa.
Añade pimiento rojo y pimiento choricero al sofrito para un sabor más dulce y colorido.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta suavemente a fuego bajo, añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario.
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