Masa casera para pizza, crujiente y con el punto justo de orégano

Para clavar el punto, céntrate en la temperatura del agua. Si está demasiado caliente, matará la levadura; si está fría, no la activará bien. Lo ideal es que esté tibia, alrededor de 37°C, como para un biberón. Desmenuza bien la levadura fresca con los dedos antes de echarla al vaso para que se integre sin grumos.
Durante el amasado en la Thermomix, el indicador de que va bien es que la masa se despegue de las paredes y forme una bola homogénea. Si se queda pegajosa, añade una cucharada extra de harina; si está muy seca y se desmiga, un chorrito de agua. El orégano seco va con la harina, así se reparte de forma uniforme y no se te amontona en un lado.
La primera fermentación es clave. Tapa bien el bowl con film y búscale un sitio cálido y sin corrientes. No tengas prisa: debe doblar su volumen, aunque a veces tarda más de una hora. Si tu cocina está fresca, puedes poner el bowl cerca (no encima) del horno precalentándose.
Antes de estirar, desgasifica la masa presionando suavemente con los puños para sacar el aire grande. Luego, déjala reposar 15 minutos cubierta. Ese descanso relaja el gluten y te permitirá estirarla sin que se encoja y se te vuelva a encoger en la bandeja.
Para el horneado, precalienta el horno a 250°C con calor arriba y abajo. Si quieres una base extra crujiente y que no se empape con la salsa, hornea la masa sola 5-7 minutos antes de ponerle los toppings. Si la prefieres más esponjosa, pon todos los ingredientes de una vez y hornea unos 10-12 minutos. La señal de que está lista es un borde dorado y con algunas burbujas.
Si no la usas toda, puedes congelar las bolas de masa individuales. Envuélvelas bien en film y mételas en una bolsa. Para usar, descongela en la nevera la noche anterior y deja que tome temperatura ambiente antes de estirar.
Sustituye 200g de harina de fuerza por harina integral para una versión más saludable y con más fibra.
Añade 2 dientes de ajo picados junto con el orégano para un sabor más intenso y aromático.
Utiliza mezcla de harinas sin gluten específica para pizza y ajusta la cantidad de agua según necesite la masa.
Después de la primera fermentación, puedes refrigerar la masa hasta 3 días en un recipiente hermético. Para congelar, forma bolas individuales, envuélvelas en film y congélalas hasta 3 meses. Descongela en refrigerador overnight antes de usar.
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23 de febrero de 2026
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