Masa artesanal con fermentación lenta para una textura perfecta

La masa de pizza con prefermento es la técnica más tradicional y auténtica para conseguir una base de pizza perfecta. Este método, también conocido como 'biga' en la cocina italiana, implica crear un fermento previo que activa las levaduras de forma natural, desarrollando sabores complejos y una textura incomparable. La fermentación lenta, que puede extenderse hasta 24 horas, permite que los azúcares se descompongan completamente, creando una masa más digerible y con un sabor profundo que recuerda a las pizzas napolitanas tradicionales.
El prefermento no solo mejora el sabor, sino que también transforma la textura de la masa. Al utilizar menos levadura y permitir una fermentación prolongada, se desarrolla una estructura de gluten más fuerte y elástica. Esto resulta en una masa que se estira fácilmente sin romperse, con una miga alveolada y crujiente, y una corteza dorada con esas características burbujas irregulares que tanto aprecian los amantes de la pizza artesanal.
El proceso de elaboración requiere paciencia pero es sorprendentemente sencillo. Comienza con la preparación del prefermento, una mezcla simple de harina, agua y una pequeña cantidad de levadura que se deja fermentar entre 12 y 24 horas. Esta masa madre en miniatura desarrolla bacterias beneficiosas y levaduras salvajes que aportan complejidad aromática. Luego se incorpora al resto de los ingredientes para formar la masa final, que también requiere un reposo prolongado.
La presentación de esta masa es versátil: puedes crear pizzas clásicas margarita, cuatro quesos, o experimentar con ingredientes de temporada. La clave está en hornear a temperatura muy alta, preferiblemente en un horno de piedra o sobre una piedra para pizza, para conseguir ese característico 'leopardeado' en la corteza. La masa resultante es ligera, aireada y con un sabor ligeramente ácido que complementa perfectamente cualquier topping.
Para los puristas, esta técnica es imprescindible. La diferencia con una masa convencional es abismal: mientras las masas rápidas tienden a ser densas y con sabor a levadura, esta masa desarrolla matices de frutos secos, notas lácteas y un toque ácido muy sutil. Es la base perfecta para pizzas gourmet donde la masa es la verdadera protagonista, no solo un vehículo para los ingredientes.
Consejos finales: utiliza harina de fuerza (con alto contenido de gluten) para mejor estructura, controla la temperatura ambiente durante la fermentación (ideal entre 18-22°C), y no te apresures en el proceso. Cada hora de fermentación adicional se traduce en más sabor y mejor textura. Esta masa también se puede congelar después del primer levado, lo que la hace perfecta para preparar con antelación y tener siempre lista para improvisar una cena especial.
Sustituye el 30% de la harina de fuerza por harina integral para una versión más nutritiva y con sabor a nuez.
Utiliza una mezcla de harinas sin gluten específica para pizza y añade 1 cucharadita de goma xantana para mejorar la elasticidad.
Añade 1 cucharada de orégano seco y 1 cucharadita de ajo en polvo a la masa final para un sabor aromático.
Después del primer levado, divide en bolas, envuelve individualmente en film transparente y refrigera hasta 3 días o congela hasta 3 meses. Descongelar en refrigerador durante 24 horas antes de usar.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.