La receta tradicional italiana para una masa ligera, aireada y con el sabor perfecto

La masa de pizza napolitana es una obra maestra de la panadería italiana que se remonta a siglos atrás en la ciudad de Nápoles. Esta receta auténtica sigue los estrictos estándares de la Associazione Verace Pizza Napoletana, que exige ingredientes específicos y técnicas tradicionales para crear la pizza napolitana verdadera. La masa se caracteriza por su textura ligera y aireada, con una miga suave y alveolada, y una corteza fina pero crujiente que se eleva perfectamente en el horno.
El secreto de esta masa está en la fermentación lenta en frío, que permite desarrollar sabores complejos mientras la levadura trabaja lentamente. Esta técnica no solo mejora el sabor, sino que también crea una textura más digerible y una estructura de gluten más fuerte. La harina tipo 00 es esencial, ya que tiene un contenido de proteínas perfecto para lograr la elasticidad necesaria sin hacer la masa demasiado dura.
El sabor resultante es ligeramente ácido y complejo, con notas de trigo que complementan perfectamente los ingredientes de la pizza. La masa debe ser manejable pero no pegajosa, y debe estirarse fácilmente con los dedos para crear el característico borde alto y el centro fino de la pizza napolitana. La cocción a alta temperatura es crucial para lograr las manchas características y el sabor ahumado.
Para la presentación, la masa debe dividirse en bolas perfectamente redondas y dejar reposar a temperatura ambiente antes de estirar. Al estirar, nunca uses rodillo, solo las manos para preservar las burbujas de aire. La pizza resultante debe tener un borde alto y aireado (cornicione) y un centro fino pero resistente. La cocción ideal es en horno de leña a 485°C, pero un horno doméstico al máximo con piedra para pizza también da excelentes resultados.
Esta masa es versátil y puede usarse no solo para pizza, sino también para focaccia o pan plano. La fermentación prolongada permite planificar con anticipación y tener masa lista cuando la necesites. Es importante respetar los tiempos de reposo y la temperatura del agua para obtener resultados consistentes.
Consejo final: siempre usa ingredientes de la mejor calidad, especialmente la harina y la levadura. La paciencia es clave en este proceso, ya que la fermentación lenta es lo que diferencia una masa buena de una excepcional. Disfruta del proceso y del delicioso resultado final.
Sustituye 100g de harina tipo 00 por harina integral para un sabor más intenso y textura más rustica.
Reemplaza la levadura fresca por 100g de masa madre activa y ajusta la cantidad de agua según necesidad.
Aumenta la hidratación al 75% y fermenta en bandeja rectangular para pizza al corte romana.
Las bolas de masa pueden refrigerarse hasta 3 días en recipientes herméticos. Para congelar, formar bolas, congelar individualmente en bolsas de congelación y descongelar en refrigerador 24 horas antes de usar.
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