Un clásico argentino relleno de verduras y hierbas

El matambre arrollado es una preparación tradicional argentina que combina la ternura de la carne con la frescura de las verduras y hierbas. Este plato tiene sus raíces en la cultura gaucha, donde se utilizaban cortes de carne más económicos y se transformaban en delicias culinarias mediante técnicas de cocción lenta y rellenos creativos. El nombre 'matambre' proviene del término 'mata hambre', ya que históricamente se consideraba un corte que satisfacía el apetito de manera efectiva.
La textura del matambre arrollado es verdaderamente especial: la carne se vuelve tierna y jugosa después de la cocción prolongada, mientras que las verduras del relleno mantienen cierta firmeza que contrasta agradablemente. El sabor es complejo y aromático, con notas de ajo, perejil, pimientos y las hierbas que impregnan toda la carne durante el proceso de cocción. Cada rebanada revela un hermoso patrón espiral de colores y sabores.
Para la presentación, se recomienda cortar el matambre en rodajas de aproximadamente 2 centímetros de grosor, mostrando el hermoso diseño del relleno. Se puede servir sobre una cama de puré de papas o acompañado de ensalada fresca. El caldo de cocción, reducido y espesado ligeramente, hace una salsa excelente para rociar sobre las rodajas.
Este plato es ideal para ocasiones especiales y reuniones familiares, ya que se puede preparar con anticipación y sabe aún mejor al día siguiente. La versatilidad del relleno permite adaptarlo a los gustos personales: se pueden añadir aceitunas, huevos duros o diferentes quesos según la preferencia.
El secreto del éxito está en el amarre correcto del matambre: debe quedar bien apretado para que el relleno no se escape durante la cocción. También es importante dorar bien la carne antes de la cocción lenta, ya que esto desarrolla sabores más profundos y complejos.
Finalmente, el matambre arrollado representa la esencia de la cocina argentina: simple en concepto pero rico en sabor, perfecto para compartir y disfrutar en buena compañía. Es un plato que habla de tradición, paciencia y amor por la buena comida.
Sustituir el relleno de verduras por lonchas de jamón cocido y queso mozzarella en tiras. Agregar mostaza Dijon extendida sobre la carne antes de colocar el relleno.
Rellenar con salsa de tomate, orégano, aceitunas negras picadas y queso mozzarella rallado. Terminar con unas hojas de albahaca fresca.
Utilizar berenjenas a la parrilla en lugar de matambre. Rellenar con espinacas, ricotta y nueces picadas, luego hornear hasta dorar.
Guardar el matambre arrollado en un recipiente hermético en el refrigerador. El caldo de cocción guardar por separado. Para recalentar, cubrir con papel aluminio y calentar en horno a 160°C durante 20-25 minutos.