Membrillo tierno con especias y una crema inglesa perfecta

Si quieres que te salga a la primera, empieza por elegir membrillos maduros pero firmes. Si están demasiado blandos, se desharán en el horno. La piel debe estar intacta, sin golpes. Retirar bien el corazón y las semillas es clave para que se asen uniformemente por dentro. Unta generosamente cada mitad con la mezcla de azúcar moreno y especias; esto creará esa capa caramelizada que buscas.
Al hornear, dar la vuelta a las mitades a la mitad del tiempo (sobre el minuto 15-17) es el truco para que se doren por igual. Estarán listos cuando un cuchillo entre sin resistencia, en unos 30-35 minutos. El vino blanco dulce en la bandeja no solo aporta sabor, sino que evita que se sequen y ayuda a formar un jugo delicioso.
La crema inglesa es donde más gente se equivoca. El error común es apurar el fuego. Bate bien las yemas con el azúcar hasta que estén pálidas, esto da aire y estabilidad. Cuando añadas la leche caliente, hazlo muy poco a poco y sin parar de remover para templar las yemas. Luego, al volver al fuego, usa fuego muy bajo y remueve constantemente con una cuchara de madera. La crema está lista cuando cubra el dorso de la cuchara y al pasar el dedo dejes un surco limpio. Nunca debe hervir o se cortará. Pasarla por un colador fino al final elimina cualquier grumo y la deja perfectamente sedosa.
Para servir, hazlo con el membrillo caliente del horno y la crema tibia. Si la crema se espesa demasiado al esperar, añade una cucharada de leche caliente y remueve. Si no tienes vino blanco dulce, puedes usar un vino normal con una cucharada extra de miel, o incluso zumo de manzana. Retira los clavos de olor antes de servir, son solo para infusionar. La menta fresca al final no es solo decoración, un poco de su frescor corta muy bien la dulzura.
Servir el membrillo asado con una bola de helado de vainilla en lugar de crema inglesa para un contraste de temperaturas.
Sustituir la mantequilla por aceite de coco y la crema inglesa por una crema de anacardos endulzada con sirope de arce.
Espolvorear nueces picadas o almendras fileteadas tostadas sobre el membrillo antes de servir para añadir crujiente.
Guardar el membrillo y la crema inglesa por separado en recipientes herméticos. Calentar el membrillo en el microondas o horno antes de servir y la crema a baño maría, removiendo constantemente.
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23 de febrero de 2026
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