Un clásico caldo mexicano de res con maíz y especias

El menudo es uno de los platillos más emblemáticos de la cocina mexicana, especialmente popular como remedio para la resaca y como comida dominical familiar. Su origen se remonta a la época prehispánica, cuando los pueblos indígenas ya consumían vísceras de animales, pero fue con la llegada de los españoles que se incorporaron ingredientes como el ajo, la cebolla y las especias que hoy lo caracterizan.
Este caldo rojo se distingue por su profundo sabor a chile guajillo y ancho, que le otorgan un color vibrante y un toque ligeramente picante pero no abrumador. La textura del menudo es rica y gelatinosa gracias a la panceta de res, mientras que los garbanzos y el maíz añaden contraste y sustancia. La combinación de hierbas como el orégano y el tomillo aporta notas aromáticas que equilibran la intensidad de las carnes.
La preparación tradicional requiere paciencia, ya que las carnes necesitan cocerse lentamente para lograr la textura perfecta: tierna pero con cierto punto de masticación. El proceso de limpieza de la panceta es fundamental para eliminar cualquier sabor fuerte, y el remojo previo de los chiles secos asegura una salsa suave y homogénea.
Para la presentación, se sirve en platos hondos generosamente, acompañado de los tradicionales condimentos: cebolla picada, cilantro fresco, limón en gajos y orégano seco. El aroma que desprende al servirse es reconfortante y promete una experiencia culinaria completa. Se acostumbra acompañar con tortillas de maíz calientes para disfrutar cada sorbo del caldo.
Este platillo es ideal para reuniones familiares y celebraciones, ya que su preparación en grandes cantidades es práctica y su sabor mejora con el paso de las horas. Muchas familias mexicanas tienen su propia versión secreta, transmitida de generación en generación, lo que convierte al menudo en un verdadero tesoro gastronómico.
Un consejo importante es prepararlo con un día de anticipación, ya que al reposar overnight los sabores se integran de manera extraordinaria. Al recalentarlo, el menudo adquiere una textura aún más rica y el caldo se vuelve más sustancioso, ofreciendo una experiencia gastronómica que vale la pena el tiempo de espera.
Omite la salsa de chiles y prepara un caldo blanco con ajo, cebolla y hierbas. Sirve con salsa verde aparte.
Agrega chile colorado molido en lugar de la salsa de chiles secos, y sirve con frijoles charros como acompañamiento.
Usa panceta y carne precocidas, y caldo de res preparado. Reduce el tiempo de cocción a 1 hora.
Deja enfriar completamente el menudo, guárdalo en recipientes herméticos y refrigera hasta por 4 días. Para congelar, divide en porciones y congela hasta por 3 meses. Descongela en refrigerador overnight y recalienta a fuego bajo revolviendo ocasionalmente.
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