Variante tradicional con patatas, grelos y salsa de pimentón

La merluza a la gallega es un plato emblemático de la cocina española que combina la frescura del pescado con la tradición de los productos de la tierra. Originario de Galicia, esta preparación refleja la esencia de la gastronomía atlántica, donde el mar y la huerta se unen en perfecta armonía. La receta ha evolucionado a lo largo de los siglos, manteniendo siempre su carácter sencillo y nutritivo, ideal para compartir en familia.
Esta variante número 4 destaca por su equilibrio de sabores: la suavidad de la merluza se complementa con el sabor terroso de los grelos y la textura cremosa de las patatas. El pimentón de la Vera añade un toque ahumado y ligeramente picante que realza todos los ingredientes sin enmascarar su esencia natural. Cada bocado es una experiencia sensorial que transporta directamente a las rías gallegas.
La textura es fundamental en este plato: la merluza debe quedar jugosa y desmigable, las patatas tiernas pero firmes, y los grelos con su característico punto crujiente. La salsa, emulsionada con el aceite de oliva y el caldo de cocción, debe ser ligera pero sabrosa, capaz de unir todos los elementos en el plato.
Para la presentación tradicional, se sirve en una fuente amplia donde se disponen las rodajas de merluza sobre el lecho de patatas y grelos, bañadas con la salsa y espolvoreadas con pimentón. Se puede decorar con unas hojas de perejil fresco y unas rodajas de limón para aportar frescura y color. Es un plato que luce especialmente bien en mesas familiares y celebraciones.
Los consejos clave incluyen utilizar merluza fresca de calidad, preferiblemente de pincho, y no sobrecocinar el pescado para mantener su jugosidad. Los grelos deben estar en su punto justo de cocción para conservar su textura y sabor característico. El pimentón debe añadirse al final para evitar que se queme y amargue.
Este plato es perfecto para ocasiones especiales pero también para el día a día, ya que combina nutrición, sabor y tradición. Se recomienda acompañarlo con un vino blanco gallego, como un Albariño o un Godello, que complementará perfectamente los sabores marinos y vegetales del plato.
En lugar de dorar la merluza en sartén, colocarla sobre las verduras en una fuente y hornear a 180°C durante 15-20 minutos.
Añadir mejillones al vapor durante los últimos 5 minutos de cocción de las verduras para un sabor más marino.
Sustituir la merluza por setas portobello y el caldo de pescado por caldo de verduras.
Guardar en un recipiente hermético separando el pescado de las verduras. Recalentar suavemente en el microondas o al baño maría.
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