Pescado jugoso y tomates caramelizados, sin complicaciones

Si quieres mejor textura, vigila que los lomos de merluza estén bien secos antes de sazonarlos. La humedad superficial es el enemigo de que se doren bien y queden prietos. Mientras, los tomates cherry van a horno bajo, a 150°C durante 45 minutos, para que se confiten y no se quemen. El azúcar moreno ayuda a que caramelicen.
La sincronización es clave aquí. Cuando a los tomates les queden unos 30 minutos, sube el horno a 180°C e introduce la bandeja con el pescado. Así, ambos estarán listos a la vez. La merluza necesita unos 12-15 minutos; está hecha cuando se desprende fácilmente con el tenedor pero sigue jugosa. No la cuezas de más.
Para montar, usa los tomates confitados y sus ajos como base. El aceite y los jugos que hayan soltado son el aliño perfecto. Si no tienes tomillo o romero fresco, usa hierbas secas, pero reduce la cantidad a la mitad. Las aceitunas y el perejil se añaden al final, para dar un toque fresco y salado que corte la dulzura del tomate.
Si te sobra, guárdalo en la nevera y recaliéntalo suavemente en el horno o a fuego muy bajo en una sartén, con un chorrito de agua o caldo para que no se seque el pescado.
Sustituir el tomillo y romero por hojas de albahaca fresca. Añadir piñones tostados en el momento de servir.
Añadir patatas baby cortadas por la mitad a los tomates durante el confitado para tener una guarnición más completa.
Guardar la merluza y los tomates confitados por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. Consumir dentro de 2 días. Recalentar suavemente en el horno a temperatura media.
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23 de febrero de 2026
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