Un clásico marinero de sabor intenso y delicado

La merluza de pincho con almejas y caldo corto es una preparación tradicional de la cocina marinera española que combina la delicadeza de la merluza fresca con la intensidad de las almejas en un caldo aromático y sabroso. Este plato tiene sus raíces en las costas gallegas y cantábricas, donde los pescadores aprovechaban las capturas del día para crear recetas sencillas pero llenas de sabor. La técnica del caldo corto, que consiste en cocinar el pescado en un líquido aromatizado pero reducido, permite concentrar todos los sabores sin perder la textura delicada de la merluza.
La merluza de pincho, conocida por su carne blanca, firme y de sabor suave, se combina magistralmente con las almejas que aportan su característico sabor a mar y su jugo salino. El caldo corto, elaborado con vino blanco, cebolla, ajo y perejil, actúa como un puente que une ambos ingredientes, creando una armonía perfecta entre la dulzura del pescado y la intensidad del marisco. La textura de la merluza debe quedar tierna pero firme, desmigándose suavemente al tenedor, mientras que las almejas deben abrirse justo en el punto perfecto de cocción.
Para la presentación, se recomienda servir este plato en cazuelas de barro individuales o en una fuente amplia que permita apreciar la belleza de los ingredientes. La merluza debe colocarse en el centro, rodeada por las almejas abiertas y bañada generosamente con el caldo corto. Un toque final de perejil fresco picado y unas gotas de aceite de oliva virgen extra añaden color y realzan los aromas. Acompañar con rebanadas de pan crujiente para mojar en el caldo es casi obligatorio.
Este plato es ideal para ocasiones especiales pero también puede prepararse en el día a día, ya que su elaboración, aunque requiere cierta atención, no es excesivamente compleja. La clave está en la calidad de los ingredientes: merluza muy fresca, almejas vivas y un buen vino blanco para el caldo. La cocción debe ser cuidadosa para no sobrecocinar el pescado, manteniendo así toda su jugosidad y sabor característico.
En cuanto a las variaciones, se pueden añadir otros mariscos como gambas o mejillones, o incorporar verduras como guisantes o pimientos asados. Para quienes prefieren un toque picante, un poco de guindilla o pimentón dulce puede añadir profundidad al caldo. Sin embargo, la versión clásica aquí presentada respeta la tradición y permite apreciar la pureza de los sabores marinos en su máxima expresión.
El maridaje ideal para este plato es un vino blanco afrutado y con buena acidez, como un Albariño o un Godello, que complemente los sabores del mar sin opacarlos. Como acompañamiento, además del pan, unas patatas cocidas o un arroz blanco pueden servir para absorber el delicioso caldo. Este plato no solo alimenta el cuerpo sino que también transporta al comensal directamente a la costa, con cada bocado evocando la brisa marina y la tradición pesquera española.
Añade 200g de gambas peladas y 300g de mejillones junto con las almejas para un plato de marisco más completo.
Incorpora 1 pimiento rojo asado en tiras y 100g de guisantes durante los últimos 5 minutos de cocción.
Añade 1 guindilla seca al caldo o 1/2 cucharadita de pimentón picante para darle un toque de calor.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar suavemente a fuego bajo, añadiendo un poco de agua si el caldo se ha espesado demasiado. No congelar, ya que la textura de la merluza y las almejas se verá afectada.
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