Un plato elegante de pescado blanco con salsa tradicional vasca y couscous especiado

El mero a la bilbaína es una preparación clásica de la cocina vasca que combina la delicadeza del pescado blanco con una salsa rica y aromática a base de pimientos choriceros, cebolla y vino blanco. Esta versión se acompaña con un couscous especiado que absorbe perfectamente los sabores de la salsa, creando un equilibrio perfecto entre tierra y mar.
La salsa bilbaína, también conocida como salsa vizcaína, tiene su origen en la región vasca y se caracteriza por su color rojo intenso y su sabor ligeramente picante y ahumado, proveniente de los pimientos choriceros deshidratados. Tradicionalmente se prepara con bacalao, pero el mero, con su carne firme y delicada, resulta una excelente alternativa que se deshace suavemente en la boca.
La textura del mero cocinado a fuego lento en esta salsa es extraordinariamente tierna, mientras que el couscous, perfumado con comino, cilantro y limón, aporta una nota fresca y esponjosa que contrasta con la riqueza de la salsa. Cada bocado ofrece una combinación de sabores complejos donde destacan el dulzor de la cebolla caramelizada, la profundidad del pimiento choricero y el toque ácido del vino blanco.
Para la presentación, se recomienda colocar una base generosa de couscous en el centro del plato, sobre ella el filete de mero bañado en salsa bilbaína, y decorar con perejil fresco picado y unas tiras finas de pimiento rojo asado. El contraste de colores -el blanco del pescado, el rojo intenso de la salsa y el amarillo dorado del couscous- crea una composición visualmente atractiva.
Este plato es ideal para ocasiones especiales donde se desea impresar a los comensales con una preparación sofisticada pero reconfortante. La cocción lenta del mero en la salsa permite que los sabores se integren completamente, resultando en un plato armonioso donde ningún elemento domina sobre los demás.
Un consejo importante es no cocinar el mero en exceso, ya que su carne puede volverse seca. Lo ideal es que esté justo en su punto, separándose fácilmente en láminas pero manteniendo su jugosidad interior. El couscous debe servirse inmediatamente después de preparado para conservar su textura esponjosa.
Añadir 200g de gambas peladas a la salsa bilbaína durante los últimos 5 minutos de cocción para un toque marino extra.
Sustituir el couscous por quinoa cocida siguiendo las mismas especias para una versión más nutritiva y sin gluten.
Colocar el mero sellado en una fuente de horno, cubrir con la salsa bilbaína y hornear a 180°C durante 12-15 minutos.
Guardar el mero con salsa y el couscous por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. Calentar suavemente el mero en salsa a fuego bajo y el couscous al vapor o en el microondas con un poco de agua.