Un plato tradicional de la cocina extremeña, reconfortante y lleno de sabor

Las migas extremeñas son un plato tradicional de la cocina española, especialmente arraigado en la región de Extremadura. Este humilde pero delicioso plato tiene sus orígenes en la necesidad de aprovechar el pan duro, transformándolo en una comida reconfortante y sustanciosa. Con el tiempo, las migas se han convertido en un símbolo de la gastronomía rural española, perfecto para los días fríos de invierno y las celebraciones familiares.
El sabor de las migas extremeñas es profundamente satisfactorio, con notas saladas del chorizo y el tocino, el dulzor natural de los pimientos y el ajo, y la textura única del pan hidratado y frito. La combinación de ingredientes crea una armonía de sabores que recuerda a la cocina de campo, donde cada bocado transporta a las tradiciones culinarias más auténticas de España.
La textura es uno de los aspectos más característicos de este plato. El pan, previamente remojado y escurrido, se fríe hasta conseguir unos gránulos dorados y crujientes por fuera, pero tiernos por dentro. Esta textura contrasta perfectamente con la jugosidad del chorizo y la suavidad de los pimientos asados, creando una experiencia sensorial completa en cada cucharada.
Para la presentación, se recomienda servir las migas en una fuente amplia de barro o cerámica, que mantiene el calor y realza el carácter rústico del plato. Se pueden adornar con unas rodajas de chorizo adicionales y unas ramitas de perejil fresco para dar un toque de color. Tradicionalmente, se sirven muy calientes, directamente de la sartén a la mesa.
Este plato es especialmente versátil y se puede adaptar a diferentes gustos. Para quienes prefieren una versión más ligera, se puede reducir la cantidad de tocino o sustituirlo por panceta magra. También se pueden añadir otros ingredientes típicos de la región como trozos de lomo embuchado o morcilla extremeña para enriquecer aún más el sabor.
Las migas extremeñas son perfectas para compartir en familia o con amigos, especialmente durante los meses fríos. Se acompañan tradicionalmente con uvas, naranjas o incluso chocolate caliente, creando una combinación de sabores dulces y salados que es característica de la cocina extremeña. Es un plato que no solo alimenta el cuerpo, sino que también reconforta el alma con sus raíces tradicionales.
Sustituir el chorizo y tocino por setas salteadas y pimientos asados. Añadir un poco de pimentón ahumado para dar sabor.
Servir las migas con un huevo frito encima de cada porción. La yema cremosa se mezcla perfectamente con las migas.
Incorporar uvas pasas durante los últimos minutos de cocción para un contraste dulce-salado típico extremeño.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, usar una sartén con un poco de aceite a fuego medio, removiendo frecuentemente hasta que esté caliente.
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