Mini empanadas de carne cortada a cuchillo, con masa casera y repulgue tradicional.

Para ahorrar tiempo sin liarla, haz esto primero: prepara el relleno y déjalo enfriar del todo antes de tocar la masa. Un relleno caliente ablanda la manteca, la masa se pega y se rompe al sellar. Mientras se enfría, puedes hacer la masa y dejarla reposar en la nevera.
El punto clave de la masa es la manteca fría y el agua fría. Trabájala rápido con las manos para que no se caliente, hasta que quede como arena gruesa. Luego, añade el huevo y el agua e intégralo sin amasar en exceso; solo hasta que se forme una bola. Si la trabajas mucho, la masa se pondrá elástica y se encogerá al hornear. Envuélvela y métela en la nevera 30 minutos mínimo: así se relaja y será más fácil de estirar.
Para el relleno, no tengas prisa al sofreír la cebolla y el pimiento. Hazlo a fuego medio hasta que estén bien blandos y sin color fuerte; esto les da dulzor. Luego añade la carne cortada a cuchillo y dórala bien. El paso de las especias es importante: añádelas en ese momento, con la carne en la sartén, y remueve para que se tuesten un poco y suelten todo su aroma. Deja cocinar los 10 minutos que indica la receta para que los sabores se integren. Pruébalo y ajusta de sal; recuerda que las aceitunas ya aportan sal.
Al armar, estira la masa fina, de unos 2-3 mm, y usa un cortador o un vaso. Pon poca cantidad de relleno, una cucharadita bien colmada es suficiente. Si te pasas, será imposible cerrarlas bien. Humedece solo el borde con un dedo mojado en agua para que selle. Para el repulgue, si es tu primera vez, no te compliques: dóblala, presiónala bien con los dedos y luego usa las puntas de un tenedor para sellar con fuerza. Lo importante es que no se abran.
Antes de hornear, píntalas con huevo batido. Esto no es solo decorativo, les da ese color dorado y brillo característico. El horno debe estar bien precalentado a 200°C. Colócalas separadas en la bandeja. Hornéalas hasta que estén doradas y crujientes, unos 20-25 minutos. Sácalas y déjalas reposar 5 minutos sobre una rejilla; así la masa termina de crujir y no se reblandece.
Sustituir la carne de res por pollo desmenuzado y añadir pasas de uva y huevo duro picado para una versión más suave.
Usar una mezcla de choclo, queso fresco y espinacas como relleno, ideal para quienes prefieren opciones sin carne.
Rellenar con tomate cherry, mozzarella fresca y albahaca, horneando justo hasta que el queso se derrita.
Guardar las empanadas cocidas en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, colocar en horno precalentado a 180°C durante 10 minutos o hasta que estén calientes.
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Si te sobran o quieres preparar con antelación, puedes congelarlas crudas. Colócalas en una bandeja separadas, congélalas así y luego guárdalas en una bolsa. Para hornear, no hace falta descongelar; solo añade unos minutos más al tiempo de horneado. Si el relleno te sobra, guárdalo en la nevera y úsalo en unos días para unas empanadas rápidas o incluso para rellenar una tortilla.
23 de febrero de 2026
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