Un entrante fresco y crujiente perfecto para compartir

Esta mini ensalada de pasta es una deliciosa reinterpretación de los clásicos entrantes mediterráneos que combina la suavidad de la pasta con el sabor delicado del puerro y el toque crujiente de las almendras tostadas. Originaria de la tradición culinaria italiana y española, esta receta ha evolucionado para convertirse en un aperitivo moderno perfecto para cualquier ocasión.
La textura es una de las características más destacadas de este plato: la pasta al dente se mezcla armoniosamente con la cremosidad del puerro cocido y el contraste crujiente de las almendras laminadas. Los sabores se equilibran perfectamente, con notas suaves y ligeramente dulces del puerro que complementan el sabor terroso de las almendras.
El aderezo juega un papel fundamental en esta ensalada, donde el aceite de oliva virgen extra aporta su frutado característico mientras que el vinagre de manzana añade un toque ligeramente ácido que realza todos los sabores. Las hierbas frescas como el perejil y el cebollino aportan frescura y color.
Para la presentación, se recomienda servir en pequeños cuencos individuales o en copas de cristal para crear un efecto visual elegante. Decorar con unas hojas de perejil fresco y algunas almendras laminadas adicionales por encima añade textura y atractivo visual.
Esta ensalada es perfecta para preparar con antelación, ya que los sabores se intensifican cuando reposa en el refrigerador durante unas horas. Es ideal para cenas informales, picnics o como parte de una mesa de buffet donde cada comensal puede servirse su porción individual.
El equilibrio nutricional es otro punto fuerte: las almendras aportan proteínas vegetales y grasas saludables, mientras que el puerro proporciona fibra y vitaminas. Una opción ligera pero satisfactoria que deleitará a todos los paladares.
Añade 200g de pechuga de pollo a la plancha cortada en tiras para convertirla en un plato principal ligero.
Incorpora tomates cherry cortados por la mitad, aceitunas kalamata y queso feta desmenuzado.
Añade una pizca de copos de chile o un chorrito de salsa picante al aderezo para darle un toque picante.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de las 48 horas. No congelar ya que la pasta perdería textura.