Pan italiano esponjoso con romero y aceite de oliva

La clave de esta receta está en respetar la temperatura del agua y los tiempos de fermentación. Si el agua está demasiado caliente, matarás la levadura; si está fría, la fermentación será eterna. Usa agua tibia, a unos 35°C, como cuando pruebas la temperatura del biberón de un bebé. Disuelve bien la levadura en ella antes de mezclarla con la harina de fuerza y el aceite.
El amasado es otro punto crucial. No te conformes con que se junten los ingredientes; amasa durante los 10-15 minutos indicados hasta que notes que la masa está suave, deja de pegarse en exceso y tiene cierta elasticidad. Esto desarrolla el gluten de la harina de fuerza, que es lo que dará esa miga alveolada y esponjosa. Después, déjala fermentar en un lugar cálido hasta que doble su volumen. No tengas prisa.
Al formar las mini focaccias, extiende la masa con un grosor uniforme de unos 2 cm. Si queda más fina, se secará; si es más gruesa, el centro puede quedar crudo. Usa un cortador afilado y enharinado para que no se pegue. En la bandeja, deja espacio entre ellas porque crecerán un poco más en la segunda fermentación de 30 minutos.
Justo antes de hornear, haz los hoyuelos con la yema de los dedos. Esto no es solo decorativo: evita que se formen burbujas enormes y ayuda a que el aceite de oliva virgen extra se acumule, dando más sabor. Pincela generosamente. Precalienta el horno a 220°C y hornéalas durante 15-20 minutos. El punto exacto lo da el color: deben quedar bien doradas. Sácalas y déjalas enfriar 10 minutos sobre una rejilla para que la base no se humedezca.
Si no tienes romero fresco, puedes usar orégano seco o tomillo, pero el fresco marca la diferencia. La sal marina gruesa es ideal para ese toque crujiente, pero si no la tienes, usa sal fina. Sirvelas calientes, recién hechas, o a temperatura ambiente. Si te sobran, guárdalas en un recipiente hermético un par de días y recaliéntalas un minuto en el horno para recuperar la textura.
Añadir tomates cherry cortados por la mitad y hojas de albahaca fresca antes de hornear
Incorporar aceitunas negras deshuesadas y dientes de ajo laminados en la superficie
Espolvorear queso mozzarella o parmesano rallado sobre la masa antes de hornear
Guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Para recalentar, calentar en horno a 180°C durante 5 minutos.
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23 de febrero de 2026
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