Deliciosas empanadas de maíz rellenas de chorizo y queso

Los molotes son una deliciosa especialidad de la cocina oaxaqueña que consiste en pequeñas empanadas de masa de maíz rellenas de ingredientes típicos como chorizo, queso, papas o frijoles. Su nombre proviene del náhuatl 'molli', que significa salsa, haciendo referencia a que tradicionalmente se sirven bañados en una salsa picante. Estos bocados son populares en ferias, mercados y celebraciones familiares en el estado de Oaxaca, donde se preparan al momento en puestos callejeros.
La masa de los molotes se elabora con maíz nixtamalizado, lo que le confiere una textura suave pero firme, con un sabor ligeramente ácido característico del maíz tratado con cal. Al freírse, la masa se vuelve crujiente por fuera mientras mantiene una textura tierna y húmeda en su interior. El contraste entre la masa crujiente y el relleno jugoso es lo que hace especial a este platillo.
El relleno tradicional incluye chorizo oaxaqueño, conocido por su sabor ahumado y especiado, combinado con queso fresco que se derrite ligeramente al cocinarse. También es común encontrar versiones con papas, frijoles refritos o incluso hongos silvestres. La salsa que los acompaña suele ser de chile pasilla o guajillo, aportando un toque picante que equilibra la riqueza del relleno.
Para la presentación, los molotes se sirven tradicionalmente sobre hojas de plátano o en platos de barro, acompañados de la salsa roja, cebolla morada encurtida y queso fresco desmenuzado. Se pueden decorar con hojas de cilantro y rodajas de aguacate para añadir frescura. En Oaxaca, es común verlos servidos en grupos de tres o cuatro, perfectos para compartir.
Este platillo representa la fusión de técnicas prehispánicas con ingredientes españoles, mostrando la riqueza cultural de la cocina mexicana. Los molotes no solo son deliciosos, sino que también cuentan una historia de tradición y comunidad, siendo un alimento que reúne a las familias durante festividades y celebraciones importantes.
Para obtener los mejores resultados, es fundamental trabajar la masa mientras está tibia y asegurarse de sellar bien los bordes para evitar que el relleno se escape durante la fritura. La temperatura del aceite debe ser media-alta para lograr ese dorado perfecto sin que la masa absorba demasiado aceite. Se recomienda servir los molotes inmediatamente después de freírlos para disfrutar de su textura crujiente en su máximo esplendor.
Sustituye el chorizo por una mezcla de papas cocidas y desmenuzadas, champiñones salteados y espinacas.
Utiliza frijoles refritos como relleno principal, combinados con queso Oaxaca para una versión más tradicional.
Prepara un relleno dulce con piloncillo rallado, canela y pasas, y sirve espolvoreados con azúcar y canela.
Guarda los molotes cocidos en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, colócalos en el horno a 180°C por 10-15 minutos o en el sartén hasta que estén calientes y crujientes nuevamente.
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