Deliciosos aperitivos salados rellenos de queso y jamón

Las momias de hojaldre son un aperitivo creativo y delicioso que combina la textura crujiente del hojaldre con el sabor intenso del queso y el jamón. Estas pequeñas delicias reciben su nombre por su forma característica que recuerda a las vendas de una momia, lograda mediante cortes estratégicos en la masa de hojaldre que permiten que el relleno asome entre las tiras.
Originarias de la cocina española moderna, estas momias se han convertido en un clásico de las reuniones informales y celebraciones familiares. La combinación de hojaldre dorado y crujiente con el queso fundido en su interior crea una experiencia sensorial única que deleita tanto a niños como a adultos. Son perfectas para compartir y su preparación es sorprendentemente sencilla.
El sabor es una armonía perfecta entre lo salado del jamón y la cremosidad del queso, con el hojaldre aportando esa textura ligera y aireada que se deshace en la boca. Al hornearse, el queso se derrite completamente, creando un interior sedoso que contrasta maravillosamente con la capa exterior crujiente.
Para la presentación, se recomienda servir las momias calientes recién salidas del horno, dispuestas sobre una tabla de madera o plato rústico acompañadas de salsa de tomate casera o alioli para mojar. La decoración con ojos de aceituna o pimiento rojo añade un toque divertido que realza su aspecto de momia.
Estos aperitivos son versátiles y permiten múltiples variaciones según los gustos personales. Se pueden preparar con antelación y congelar, lo que las convierte en una opción práctica para imprevistos o visitas inesperadas. Su tamaño perfecto para comer con las manos las hace ideales para picar mientras se conversa.
El secreto del éxito está en trabajar con el hojaldre bien frío para que mantenga su textura escamosa y en no sobrecargar el relleno para que las momias mantengan su forma característica durante el horneado. Con estos sencillos consejos, lograrás unas momias de hojaldre que serán el centro de atención en cualquier reunión.
Sustituye el jamón por espinacas salteadas y champiñones laminados. Añade un poco de nuez moscada al relleno para realzar el sabor.
Rellena con chocolate y avellanas picadas. Espolvorea azúcar glass por encima antes de hornear para un postre divertido.
Corta el hojaldre en cuadrados más pequeños para hacer versiones bite-size perfectas para cócteles.
Guardar en un recipiente hermético una vez completamente frías. Recalentar en horno a 180°C durante 5-8 minutos para recuperar la textura crujiente.