Un clásico dominicano de arroz con guandules y coco

El Moro de Guandules es un plato emblemático de la cocina dominicana que combina arroz con guandules (también conocidos como gandules o frijoles de palo) y leche de coco. Este plato tiene sus raíces en la fusión de influencias taínas, africanas y españolas que caracterizan la gastronomía caribeña. Los guandules son legumbres muy nutritivas que aportan proteínas y fibra, mientras que el coco le da una cremosidad y sabor tropical único.
El sabor del Moro de Guandules es complejo y aromático, con notas terrosas de los guandules, la dulzura natural del coco y el toque de especias como el orégano y el cilantro. La textura es perfecta cuando el arroz queda suelto pero húmedo, con los guandules tiernos pero firmes. El sofrito de vegetales le da profundidad de sabor y color a este plato tradicional.
Este plato es especialmente popular durante las festividades navideñas en República Dominicana, donde se sirve junto a cerdo asado, ensalada rusa y pasteles en hoja. Sin embargo, también es un plato cotidiano que se disfruta durante todo el año. Su versatilidad lo hace perfecto para cualquier ocasión, desde cenas familiares hasta celebraciones especiales.
Para la presentación, se recomienda servir el Moro de Guandules en una fuente amplia, decorado con rodajas de aguacate y ramitas de cilantro fresco. El contraste del verde del aguacate con el color dorado del arroz crea una presentación muy atractiva. También se puede acompañar con tostones o maduros fritos para complementar la textura.
La preparación es relativamente sencilla pero requiere atención en el punto de cocción del arroz. El secreto está en usar la proporción correcta de líquido y respetar los tiempos de reposo después de la cocción. Este reposo permite que los sabores se integren completamente y que el arroz absorba todos los jugos.
Es un plato que se conserva muy bien y sabe incluso mejor al día siguiente, cuando los sabores han tenido tiempo de desarrollarse completamente. Se puede recalentar suavemente con un poco de agua o caldo para recuperar su textura original.
Agregar 300g de pollo o cerdo picado al sofrito para una versión con proteína animal.
Sustituir la leche de coco por leche de coco sin lácteos y usar aceite vegetal en lugar de mantequilla si se usa.
Tostar 50g de coco rallado en una sartén seca hasta dorar y espolvorear sobre el plato al servir.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, agregar un poco de agua o caldo y calentar a fuego bajo revolviendo ocasionalmente.
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