Panes planos indios horneados en olla de hierro fundido

El naan es un pan plano tradicional de la cocina india que se caracteriza por su textura suave y esponjosa, con ligeras burbujas de aire que se forman durante la cocción. A diferencia de otros panes planos, el naan se elabora con levadura, lo que le confiere una miga tierna y una corteza ligeramente crujiente. Su origen se remonta a la región de Persia, desde donde se extendió por todo el subcontinente indio, adaptándose a las técnicas culinarias locales y convirtiéndose en un acompañamiento esencial de curries y platos principales.
La versión horneada en olla de hierro fundido recrea el efecto del tandoor tradicional, el horno de barro cilíndrico donde se cocina el naan auténtico. La olla retiene el calor de manera uniforme y alcanza temperaturas muy altas, permitiendo que el pan se hinche rápidamente y desarrolle esas características burbujas doradas. Esta técnica casera es una excelente alternativa cuando no se dispone de un tandoor, logrando resultados sorprendentemente similares al método tradicional.
El sabor del naan es ligeramente ácido debido a la fermentación de la levadura, con notas sutiles de yogur que aportan profundidad y complejidad. La textura es única: crujiente por fuera pero tierna y elástica por dentro, perfecta para mojar en salsas o envolver ingredientes. El ghee o mantequilla clarificada que se unta al final aporta un brillo sedoso y un aroma a nuez que complementa perfectamente el perfil de sabores.
Para la presentación, se recomienda servir los naan calientes directamente de la olla, apilados en una cesta de mimbre o sobre una tabla de madera. Se pueden decorar con hojas frescas de cilantro o menta, y acompañar con pequeños cuencos de raita, chutney de menta o mantequilla clarificada para untar. La clave está en mantenerlos calientes hasta el momento de servir, ya que pierden parte de su textura característica al enfriarse.
Este pan es versátil y se adapta a múltiples ocasiones, desde cenas informales hasta celebraciones especiales. Su preparación requiere paciencia durante el amasado y la fermentación, pero el resultado final vale cada minuto de espera. El proceso de horneado en olla es todo un espectáculo culinario, viendo cómo el pan se infla mágicamente en cuestión de segundos.
Consejos adicionales: la temperatura de la olla es crucial; debe estar muy caliente antes de colocar el pan. No abrir la tapa durante los primeros minutos de cocción para evitar que el pan se desinfle. Y siempre trabajar con la masa ligeramente engrasada para facilitar el estirado y evitar que se pegue a la superficie de trabajo.
Incorporar 3 dientes de ajo triturados y 2 cucharadas de hierbas frescas picadas (cilantro, menta, perejil) a la masa antes del amasado.
Rellenar cada bola de masa con una mezcla de puré de patata especiado con comino, cilantro y chile antes de estirar y hornear.
Sustituir la mitad de la harina de trigo por harina integral para una versión más nutritiva y con más fibra.
Envolver los naan en papel de aluminio o guardar en un recipiente hermético. Para recalentar, colocar en el horno a 180°C durante 3-4 minutos o en una sartén caliente sin aceite.
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