Pan plano indio esponjoso con levadura natural y fermentación prolongada

El naan es un pan plano tradicional de la cocina india que se caracteriza por su textura esponjosa y su sabor ligeramente ácido, resultado de una fermentación prolongada. A diferencia de otros panes planos, el naan se cocina tradicionalmente en un tandoor (horno de barro), pero en esta versión casera utilizaremos una sartén o plancha caliente para lograr resultados similares. La fermentación larga, que puede extenderse hasta 12 horas, permite que los sabores se desarrollen completamente y que la masa adquiera una textura aireada y ligera.
Este pan plano tiene sus orígenes en el subcontinente indio, donde se ha consumido durante siglos como acompañamiento de curries, tandooris y otros platos tradicionales. La palabra 'naan' proviene del persa y significa 'pan', reflejando la influencia cultural de las rutas comerciales históricas. La versión con fermentación larga es particularmente apreciada por los conocedores, ya que desarrolla notas complejas y una miga más abierta.
El sabor del naan es ligeramente ácido debido a la fermentación, con notas de yogur y un toque sutil de levadura. Su textura es única: crujiente por fuera pero increíblemente suave y esponjosa por dentro. Cuando se cocina correctamente, se forman burbujas características que se doran ligeramente, creando un contraste de texturas delicioso. El aroma que desprende durante la cocción es irresistible, con notas de pan recién horneado y un toque de mantequilla clarificada.
Para la presentación tradicional, se sirve el naan caliente, untado con ghee (mantequilla clarificada) y espolvoreado con cilantro fresco picado o semillas de nigella. Se puede presentar en una cesta de pan forrada con un paño de cocina para mantenerlo caliente, o directamente en el plato junto al curry principal. Algunas variaciones incluyen rellenos de ajo, queso paneer o hierbas frescas, pero esta receta se centra en la versión clásica que realza los sabores de cualquier acompañamiento.
La clave del éxito en esta receta es la paciencia durante la fermentación. No intentes acelerar el proceso, ya que el tiempo permite que los sabores se desarrollen y la textura mejore significativamente. La masa debe duplicar su volumen y mostrar burbujas visibles en la superficie antes de proceder con el formado. Durante la cocción, es fundamental que la sartén esté muy caliente para que el naan se cocine rápidamente y forme esas burbujas características.
Este naan es versátil y puede acompañar desde platos indios tradicionales hasta comidas occidentales. Su textura esponjosa lo hace perfecto para mojar en salsas o para envolver ingredientes. Aunque requiere planificación debido al tiempo de fermentación, el resultado final justifica ampliamente la espera, ofreciendo una experiencia auténtica que transporta directamente a los sabores de la India.
Añade 3 dientes de ajo picado finamente a la masa durante el amasado, y unta con mantequilla de ajo al servir
Coloca una cucharada de queso paneer desmenuzado en el centro de cada porción antes de estirar, sella bien los bordes
Sustituye 200g de harina de trigo por harina integral para una versión más nutritiva
Deja enfriar completamente los naan cocidos, envuélvelos individualmente en film transparente y guárdalos en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, calienta en una sartén seca a fuego medio o en el horno a 180°C durante 3-5 minutos.
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