Un reconfortante plato japonés de olla caliente con un toque cítrico

El Nabe Ponzu es una deliciosa variante del tradicional nabe japonés, un plato de olla caliente que se sirve directamente en la mesa y se cocina frente a los comensales. Esta versión vegetariana destaca por su caldo ligero pero profundamente sabroso, enriquecido con el característico sabor cítrico y umami del ponzu, una salsa japonesa a base de cítricos y salsa de soja. El plato combina la textura carnosa de las setas shiitake con la crujiente frescura de los brotes de bambú, creando una experiencia culinaria equilibrada y reconfortante.
Originario de Japón, el nabe es más que una simple comida; es una experiencia social que reúne a familiares y amigos alrededor de una olla humeante. Tradicionalmente se prepara en invierno para combatir el frío, pero su versatilidad lo hace apropiado para cualquier época del año. El ponzu añade un toque refrescante que contrasta perfectamente con los ingredientes cocidos, creando un equilibrio entre lo salado, lo ácido y lo umami que es característico de la cocina japonesa.
La textura de este plato es verdaderamente especial: las setas shiitake absorben el caldo manteniendo su consistencia carnosa, mientras que los brotes de bambú aportan un crujido satisfactorio. El tofu sedoso se deshace en la boca, y los vegetales mantienen su estructura pero se impregnan del sabor del caldo. Cada bocado es una combinación de diferentes texturas que se complementan armoniosamente.
Para la presentación, se recomienda servir el nabe directamente en la olla de barro o cerámica en la que se cocinó, manteniendo el calor durante toda la comida. Los ingredientes deben disponerse de forma atractiva, con colores contrastantes: el verde brillante de las espinacas, el blanco del tofu, el marrón de las setas y el amarillo pálido de los brotes de bambú. Acompañar con cuencos individuales de arroz blanco y pequeños recipientes con ponzu adicional para mojar.
Este plato es ideal para cenas íntimas o reuniones familiares, donde cada comensal puede servirse directamente de la olla central. La cocción en la mesa crea una atmósfera cálida y acogedora, perfecta para compartir momentos especiales. Además, es un plato saludable y ligero que satisface sin resultar pesado.
Un consejo importante es no cocinar en exceso los vegetales; deben mantenerse al dente para preservar sus texturas y nutrientes. El caldo debe mantenerse a fuego suave una vez que todos los ingredientes estén cocidos, para evitar que los sabores se concentren demasiado. La belleza del nabe reside en su simplicidad y en la calidad de sus ingredientes, por lo que es fundamental utilizar productos frescos y de temporada.
Añadir 300 g de pechuga de pollo cortada en tiras finas al caldo junto con los primeros ingredientes para una versión no vegetariana.
Añadir 1-2 cucharaditas de pasta de miso picante o una pizca de shichimi togarashi al caldo para un toque picante.
Servir con fideos udon cocidos en lugar de arroz blanco para una comida más sustanciosa.
Guardar los ingredientes y el caldo por separado en recipientes herméticos. Calentar el caldo primero y luego añadir los ingredientes para evitar que se ablanden demasiado.
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