Un postre cremoso y reconfortante con intenso sabor a chocolate

Las natillas de cacao son una versión moderna y deliciosa del clásico postre español, adaptado para prepararse fácilmente con Thermomix. Este postre combina la tradición de las natillas caseras con el intenso sabor del cacao de calidad, creando una textura sedosa y aterciopelada que se deshace en el paladar.
La historia de las natillas se remonta a la cocina conventual española, donde las monjas desarrollaban recetas dulces con ingredientes básicos como huevos, leche y azúcar. Esta versión con cacao incorpora el toque chocolatero que tanto gusta a niños y adultos, manteniendo la esencia tradicional pero con un giro contemporáneo que lo hace perfecto para cualquier ocasión.
El sabor es equilibrado: el amargor del cacao se combina armoniosamente con la dulzura del azúcar, mientras que la vainilla aporta notas aromáticas que redondean el perfil gustativo. La textura es suave, cremosa y consistente, sin llegar a ser demasiado densa, lo que permite disfrutar de cada cucharada sin cansar el paladar.
Para la presentación, se recomienda servir las natillas en copas o vasitos individuales, decoradas con virutas de chocolate negro, frutos rojos frescos o unas hojas de menta que aporten color y frescura. También se pueden espolvorear con cacao en polvo o canela molida para un acabado elegante y profesional.
Este postre es ideal para preparar con antelación, ya que necesita tiempo de refrigeración para adquirir la consistencia perfecta. La Thermomix garantiza una mezcla homogénea y sin grumos, simplificando el proceso tradicional que requería constante atención y cuidado para evitar que los huevos se cuajaran
Las natillas de cacao son versátiles: se pueden adaptar usando chocolate negro para un sabor más intenso, chocolate con leche para los más pequeños, o incluso añadiendo un toque de licor de naranja o café para una versión más adulta. Sea cual sea la variación, el resultado siempre será un postre sofisticado y delicioso.
Sustituye el cacao en polvo por 80g de chocolate blanco troceado. Añádelo en el paso de cocción y mezcla hasta que se funda completamente.
Usa leche de almendras o avena en lugar de leche entera, y sustituye las yemas de huevo por 2 cucharadas de harina de garbanzo disuelta en agua.
Prepara un caramelo en el fondo de los vasitos antes de verter las natillas. El contraste entre el dulce caramelo y el amargo cacao es espectacular.
Conservar en nevera a 4°C máximo, cubierto con film transparente en contacto directo con la superficie de las natillas. No congelar, ya que la textura se vería afectada.