Un clásico marisquero de la costa española

Las navajas a la plancha son un delicioso manjar del mar que captura la esencia de la cocina costera española. Este molusco bivalvo, conocido por su forma alargada y su sabor intenso a mar, es una de las tapas más apreciadas en los chiringuitos y restaurantes de la costa mediterránea. Su preparación es sencilla pero requiere atención para no sobrecocinar estas delicadas criaturas marinas.
El sabor de las navajas es único: una combinación de notas salinas del mar con una textura tierna pero firme que se deshace en la boca. Cuando se cocinan correctamente, mantienen su jugosidad natural y liberan un aroma marino que transporta inmediatamente a la orilla del mar. La plancha realza su sabor sin necesidad de aderezos complicados, permitiendo que el producto sea el verdadero protagonista.
La textura es crucial en este plato. Una navaja bien cocinada debe estar tierna pero no gomosa, jugosa pero no cruda. El punto exacto se alcanza cuando la carne se vuelve opaca pero mantiene su humedad interior. La plancha debe estar muy caliente para sellar rápidamente los jugos y evitar que las navajas se sequen durante la cocción.
Para la presentación, se recomienda servir las navajas directamente en la plancha o en una fuente caliente para mantener su temperatura. Un chorrito de limón fresco justo antes de servir realza los sabores marinos. Se pueden acompañar con rodajas de limón y perejil picado espolvoreado por encima para añadir color y frescura visual.
Este plato es perfecto para compartir como tapa o entrante en una comida informal con amigos. Su preparación rápida lo convierte en una opción ideal para cenas improvisadas o reuniones sociales donde se busca algo especial pero sin complicaciones. Las navajas también son una excelente opción para maridar con vinos blancos jóvenes y frescos.
Un consejo importante es comprar navajas vivas siempre que sea posible, ya que garantizan la máxima frescura y sabor. Al seleccionarlas, deben estar cerradas o cerrarse al tocarlas, indicando que están vivas. La limpieza previa es esencial para eliminar cualquier resto de arena que pueda arruinar la experiencia gastronómica.
Aumenta la cantidad de ajo a 4-5 dientes y añade una guindilla picada para un toque picante.
Sirve las navajas con una vinagreta de limón, aceite de oliva y perejil picado por encima.
Cocina las navajas en una parrilla muy caliente para obtener marcas de parrilla y un sabor ahumado.
Consumir inmediatamente después de cocinar. No se recomienda almacenar las navajas cocidas, ya que pierden textura y sabor rápidamente.