La pizza japonesa salteada con un toque oriental

El okonomiyaki es un plato tradicional japonés que se traduce como "lo que te gusta a la parrilla". Originario de la región de Kansai, esta especie de tortilla o pizza japonesa se ha popularizado en todo el mundo por su versatilidad y sabor único. La combinación de col china y pollo le da un toque más ligero y saludable que la versión tradicional con cerdo, manteniendo la esencia de la cocina japonesa.
La textura del okonomiyaki es fascinante: crujiente por fuera gracias a la cocción en plancha, pero tierno y jugoso en su interior. La masa, hecha con harina y huevo, se mezcla con col china finamente picada que aporta frescura y un sutil toque dulce. El pollo, previamente salteado, añade proteína y un sabor sabroso que complementa perfectamente los vegetales.
El sabor es una deliciosa combinación de umami, dulzura y salinidad. La salsa okonomiyaki, similar a la salsa Worcestershire pero más espesa y dulce, es el alma del plato. Se complementa con mayonesa japonesa (kewpie), que es más cremosa y ligeramente dulce que la occidental, y se espolvorea con aonori (algas secas) y katsuobushi (copos de bonito seco) que se mueven con el calor.
Para la presentación, se sirve directamente en la plancha caliente o en un plato plano. Se corta en porciones como una pizza y se decora generosamente con las salsas en forma de zigzag. Los copos de bonito bailan con el vapor, creando un espectáculo visual que anticipa el deleite gastronómico. Es ideal para compartir en la mesa, donde cada comensal puede tomar su porción.
Este plato es perfecto para quienes buscan explorar la cocina japonesa más allá del sushi. Es sustancioso pero no pesado, y permite mucha creatividad en los ingredientes. La versión con col china y pollo es especialmente popular entre quienes prefieren opciones más ligeras pero igualmente satisfactorias.
Un consejo importante es no sobrecargar la masa con demasiados ingredientes, ya que podría no cocinarse uniformemente. La clave está en el equilibrio y en la cocción a fuego medio para lograr ese dorado perfecto sin quemar los ingredientes. ¡Disfruta de este viaje culinario a Japón desde tu propia cocina!
Omite el pollo y añade más vegetales como zanahoria rallada, champiñones salteados o maíz dulce. También puedes usar tofu firme cortado en cubos pequeños.
Sustituye el pollo por camarones pequeños, trozos de calamar y vieiras. Añade un toque de jengibre rallado a la masa para realzar los sabores del mar.
En lugar de hacer uno grande, haz pequeños okonomiyakis del tamaño de una galleta. Perfectos para servir como aperitivo en fiestas o reuniones.
Guarda los okonomiyakis cocidos sin decorar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta en una sartén o tostadora antes de servir y añade las salsas y decoraciones frescas.
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