Una tortilla japonesa salteada con pollo y col, versátil y llena de sabor

Lo primero que conviene ajustar es la cantidad de agua en la masa. La col china picada suelta mucha agua al mezclarse con la sal. Si la masa queda demasiado líquida, el okonomiyaki no mantendrá la forma y será difícil darle la vuelta. Mi consejo es escurrir bien la col después de lavarla y picarla, e incluso dejarla reposar unos minutos con un poco de sal para que suelte líquido y luego escurrirlo. La consistencia final debe ser como la de una masa de panqueques espesa, no líquida.
Para que el pollo quede jugoso y no seco, saltea las tiras a fuego medio-alto el tiempo justo, 5-7 minutos. Debes ver que se dora por fuera pero no se queda demasiado tiempo en la sartén, ya que luego se terminará de cocinar dentro de la masa. Reservarlo bien escurrido para que no añada humedad extra.
El momento de la cocción es clave. Calienta bien la plancha o sartén con el aceite y baja el fuego a medio antes de echar la masa. Si el fuego está muy alto, se quemará por fuera y quedará crudo por dentro. Vierte la mezcla formando un círculo de unos 2 cm de grosor, no más fino. El punto para darle la vuelta es cuando los bordes estén bien dorados y se vean burbujas en la superficie, tras unos 5-6 minutos. Usa una espátula ancha y firme, y hazlo con decisión.
Si no encuentras salsa okonomiyaki, puedes improvisar una mezclando salsa Worcestershire con un poco de ketchup y miel hasta que espese. La mayonesa japonesa (kewpie) es más dulce y cremosa, pero una mayonesa normal sirve. Los copos de bonito (katsuobushi) y las algas (aonori) son el toque final auténtico, pero si no los tienes, el plato seguirá estando muy rico.
Sirve los okonomiyakis inmediatamente, recién hechos. Si necesitas hacer varios, puedes mantenerlos calientes en el horno a temperatura muy baja mientras terminas el resto. No son ideales para recalentar, ya que la masa pierde su textura crujiente. La idea es compartirlos en la mesa directamente de la plancha, con las salsas por encima.
Omite el pollo y añade más vegetales como zanahoria rallada, champiñones salteados o maíz dulce. También puedes usar tofu firme cortado en cubos pequeños.
Sustituye el pollo por camarones pequeños, trozos de calamar y vieiras. Añade un toque de jengibre rallado a la masa para realzar los sabores del mar.
En lugar de hacer uno grande, haz pequeños okonomiyakis del tamaño de una galleta. Perfectos para servir como aperitivo en fiestas o reuniones.
Guarda los okonomiyakis cocidos sin decorar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta en una sartén o tostadora antes de servir y añade las salsas y decoraciones frescas.
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23 de febrero de 2026
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