El clásico plato tailandés de fideos salteados con camarones, tofu y cacahuetes

El Pad Thai es uno de los platos más emblemáticos de la cocina tailandesa, reconocido mundialmente por su perfecto equilibrio de sabores dulces, salados, ácidos y picantes. Originario de Tailandia, este plato de fideos de arroz salteados se popularizó durante la Segunda Guerra Mundial como parte de una campaña nacionalista para promover la cocina tailandesa y reducir el consumo de arroz. Hoy en día, es considerado el plato nacional de Tailandia y se encuentra en prácticamente todos los menús de restaurantes tailandeses alrededor del mundo.
La magia del Pad Thai reside en su compleja combinación de ingredientes que crean una experiencia sensorial única. Los fideos de arroz, suaves pero con textura, se impregnan de una salsa que combina el dulzor del azúcar de palma, la salinidad de la salsa de pescado, la acidez del tamarindo y el sabor umami de los camarones secos. Cada bocado ofrece una explosión de sabores que se complementan perfectamente, creando una armonía culinaria que es característica de la cocina tailandesa.
La textura es otro elemento fundamental en este plato. Los fideos deben estar al dente, los camarones crujientes por fuera y tiernos por dentro, el tofu firme pero suave, y los cacahuetes tostados proporcionan ese contraste crujiente que eleva la experiencia. Los brotes de soja añaden frescura y un toque vegetal que equilibra la riqueza de los demás ingredientes.
Para la presentación tradicional, se sirve el Pad Thai en un plato grande, decorado con rodajas de lima, cilantro fresco, brotes de soja crudos y cacahuetes triturados al lado. La lima se exprime justo antes de comer para añadir ese toque cítrico fresco que realza todos los sabores. En Tailandia, es común acompañarlo con chiles secos triturados y azúcar de palma para que cada comensal ajuste el nivel de picante y dulzor a su gusto.
Este plato es perfecto para compartir en reuniones familiares o cenas con amigos, ya que su preparación es relativamente rápida pero impresiona por su sabor auténtico. La clave para un buen Pad Thai está en la preparación previa de todos los ingredientes, ya que el proceso de salteado es rápido y requiere atención constante para evitar que los fideos se peguen o se cocinen demasiado.
Un consejo importante es utilizar una sartén o wok bien caliente y trabajar con porciones no demasiado grandes para asegurar que todos los ingredientes se cocinen uniformemente. La salsa debe añadirse gradualmente y los fideos deben removerse constantemente para que absorban bien los sabores. Con estos cuidados, obtendrás un Pad Thai auténtico que transportará tus sentidos directamente a las calles de Bangkok.
Sustituye los camarones por más tofu o seitán, y la salsa de pescado por salsa de soja adicional o salsa vegetariana de ostras. Añade más verduras como zanahorias juliana y pimientos.
En lugar de camarones, utiliza 200g de pechuga de pollo cortada en tiras finas. Saltea el pollo primero hasta que esté completamente cocido antes de proceder con el resto de la receta.
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, saltea brevemente en una sartén con un poco de aceite para restaurar la textura de los fideos.