Un clásico español con frutos del mar frescos y azafrán

La paella de mariscos es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía española, originaria de la región de Valencia. Este arroz se caracteriza por su color dorado intenso, gracias al azafrán, y por la combinación perfecta de sabores marinos que impregnan cada grano de arroz. La tradición dicta que debe cocinarse en una paellera ancha para que el arroz se distribuya en una capa fina y se cocine uniformemente, desarrollando esa textura única que tanto se aprecia: granos sueltos y ligeramente al dente, con el famoso socarrat en el fondo.
El sabor de esta paella es una sinfonía de matices marinos, donde el caldo de pescado se fusiona con el azafrán, el pimentón y el sofrito de verduras. Cada bocado ofrece una explosión de sabores que va desde la dulzura de los langostinos hasta la intensidad de los mejillones y la delicadeza del calamar. La textura del arroz es fundamental: debe quedar suelto, nunca pastoso, con cada grano perfectamente cocido pero conservando su estructura.
Para la presentación, la paella debe servirse directamente en la paellera donde se ha cocinado, manteniendo así la tradición y el calor. Se recomienda decorar con limones cortados en gajos y algunas ramitas de perejil fresco para dar un toque de color. La distribución de los mariscos debe ser armoniosa, creando una composición visual atractiva que invite a disfrutar del plato. Es importante dejar reposar la paella unos minutos después de cocinarla para que los sabores se integren completamente.
Este plato es perfecto para compartir en reuniones familiares o con amigos, ya que fomenta la convivencia alrededor de la mesa. La paella de mariscos no es solo una comida, es una experiencia cultural que transporta a las costas mediterráneas españolas. Con los ingredientes adecuados y un poco de paciencia, cualquiera puede recrear este icono culinario en casa y sorprender a sus invitados con un auténtico sabor español.
Añade 200g de pollo en trozos y 200g de conejo al sofrito para una versión tradicional valenciana.
Sustituye los mariscos por alcachofas, judías verdes, habas y pimiento morrón. Usa caldo de verduras.
Añade tinta de calamar al caldo para obtener un arroz negro intenso y característico.
Guardar en un recipiente hermético en la nevera. Recalentar en sartén con un poco de caldo o agua para recuperar la textura.
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